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Más palabras para olvidarEspacio tostón y desastre del poeta Luis Miguel Rabanal |
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November 24 Me leen los amigos
Se dice, se cuenta, se rumorea... que el próximo viernes 27 a las 21 horas y en León, en la buhardilla del CCAN, una serie de gente* con muy poco sentido común se va a poner de acuerdo para leer textos de un tal Luis Miguel Rabanal. Si andas bien de tiempo y te apetece, o si pasas por allí y se te antoja fisgar un poco, ya sabes. Además tengo entendido que incluso se admiten lectores espontáneos.
* Los que no tendrán nada mejor que hacer esa noche serán Eloísa Otero, Alfonso Xen Rabanal, Alberto R. Torices, Vicente Muñoz Álvarez, Ildefonso Rodríguez, Víctor M. Díez, Amancio González, Félix Fernández López, Jorge Pascual y Raquel Lanseros. A todos ellos GRACIAS por anticipado. Sin olvidar a Julia D. Velázquez por su cartel, que no sé cómo diablos ponerlo aquí y ahora.
Otras y otros, pofesionales, lo han sabido hacer mucho mejor que yo, fíjate en ellos:
Reza lo que sepas Bacovicious Por si tú quieres, hoy libro Web del CCAN November 22 Elogio del proxeneta en Archipiélago Avilés
Fernando del Busto, siempre tan atento, lo dejó perfectamente clarito hace unos días:
lunes 2 de noviembre de 2009 Elogio del proxeneta
"Qué descorazonador es todo". Con esta frase inicia, y cierra, Luis Miguel Rabanal (Riello, León, 1957) su Elogio del proxeneta (Ediciones Escalera, 2009) su primera incursión en el mundo de la narrativa, aunque el texto final ofrece numerosos rasgos de poesía, incluso uno se atreve a decir que roza ese territorio tan complejo y difícil de definir como la poesía en prosa. De hecho, aparece en varias ocasiones una construcción de frases muy frecuente en su poesía, como es la utilización de un infinitivo seguido de dos complementos ("Mirar el mar con los ojos de mi hijo", cito de memoria uno de sus poemas), aparece en varias páginas al igual que frases que recuerdan el lenguaje poético como repeticiones para marcar un ritmo en la lectura, el uso de metáforas o numerosas figuras literarias. Ese pórtico del libro no es baladí. En él resume la desesperanza y angustia que rezuma el personaje principal, el dueño de una casa de citas que, en su diario, ve pasar su vida y la enfermedad que termina matándolo. El ambiente opresivo y una sexualidad omnipresente llegan a saturar en algunos momentos al lector. En ese momento, recurre a la ironía como vías de escape para el lector. Nada es ajeno a los dardos del autor, ni su propio mundo (no creo que sean casuales las referencias a Memé o Cáncer de invierno), el Franquismo, la República, la literatura, incluso su odiada Iglesia, a la que fustiga con dureza. Con todo, uno piensa que Luis Miguel Rabanal es más poeta que narrador. Al libro le falta dar un paso más, el mundo irreal debería ir más allá de esa sordidez en la que se desenvuelve, enriquecerse. Elogio del proxeneta no es un libro fácil ni cómodo de leer. Pero que conviene descubrir, aunque sólo sea para no olvidar el dolor que nos hace vivos.
Post data Existe un error conceptual en mi comentario. Los sentimientos de odio que se atribuyen al autor corresponden, en realidad, al personaje principal, al proxeneta que narra el libro.
Publicado por Fernando del Busto en 13:27 Etiquetas: Literatura 6 comentarios November 20 Extracto de arándanos
Tengo, casi, la más completa seguridad de que a partir de hoy mis problemas (si no todos, sí la inmensa mayoría) van a terminarse de una vez. Que ya iba siendo hora, coño. Resulta que después de mucha reflexión me he decidido a probar el Extracto de arándanos que mi médica me venía aconsejando últimamente para las persistentes infecciones urinarias que padezco. Así pues, hoy, María Jesús ha diluido veinticinco gotas en un poco de agua y ale, a tragar que está bien rico. Mentira. Está asqueroso. Pero me da igual. Insisto, tengo casi la certeza de que mi vida desde este momento va a dar un giro espectacular. Sucedió que ayer, leyendo al respecto en Internet, me encuentro con los beneficios, para mí desconocidos hasta entonces, de los arándanos éstos, no sé si en extracto o en mermelada, en fotografía o en infusión. Parece ser, según la amplísima literatura que pude consultar, que no sólo para las infecciones del tracto urinario y zonas afectadas es aconsejable el preparado, no vayas a pensar. También para la encefalitis va divino. Formidable para la diarrea e ideal para la multiplicación del colesterol bueno. Para la úlcera gástrica, no veas, estupendo, así como para los ganglios, varices y halitosis. Para la difusión del bronquio y del bronquiolo, hoy por hoy, de lo mejor que hay en la farmacia. Y para el estreñimiento pertinaz y para el mal carácter y el olor de pies, ídem. Magnífico contra las hemorroides, las pesadillas y la alopecia. Incluso, en ocasiones, hasta combate o, cuando menos, corrige un pelín la petulancia y abrevia la ronquera. Mejora grandemente el diapasón natural, aunque no lo soluciona. Mágico para las cataratas y para agudizar la visión nocturna (qué pena no haber dado con el producto en su momento, hace treinta años. Por lo de las cegueras de madrugada, lo confieso). También para los dolores menstruales y de corazón es más que aconsejado. Pero lo que verdaderamente me ha producido perplejidad y una especie de felicidad, por qué no decirlo, es saber a ciencia cierta que con este bebedizo tengo asegurado un alargamiento del pene, quiero imaginar que a corto o medio plazo. Porque a la tercera o cuarta dosis ya me he sentido, no sé, como más dotado: hay algo ahí que me empuja a pensar que sólo es el comienzo. María Jesús y Susana por de pronto quedan avisadas. Supongo que en tres o cuatro meses, si sobrevivo a la ingesta, habrá que tomar medidas para que no me llegue hasta la puerta y dé que hablar a los vecinos. ¿Cortar por lo sano? ¿Hacerme el loco y el irresoluto? Cualquiera sabe.
November 17 La ciudad sinnombre
Alfaro (Al farín para los íntimos) sabe con-jugar continuamente en su Ciudad de palabras los presentimientos más oscuros con las travesuras léxicas y fonéticas más dicharacheras. Pero siempre desde su realidad meridiana, como de máscara que apenas importa si alguien ha olvidado descubrir... o casi.
LUNES 19 DE OCTUBRE DE 2009 Sones
Contension de gritos
tesón de la que llega y recoge diariamente ella sabe ella llega y recoge y extiende
son de corazones para él
son cuatro en mi boca si muevo los labios y pronuncio sibilantes interdentales laterales
parentales
para el invierno de camino hacia la casa de paredes verdes tendida al sol un son para la casa verde y vacía.
Publicado por alfaro en 3:55 Etiquetas: poemas para nada 16 comentarios
November 15 Secretos
Está de pie y brilla en el hueco la alianza de J. Pero antes de todo protegían su sed con ásperos brebajes, se diría que es triste volver a retomar la furia que se extravió sobre tu carne, quién de los presentes pondrá la cordura. No hay humor más negro y posible que el que ocultan al huir los desalmados, besaron tu boca para ser perseguidos, amorataban tu piel para que allí la vida confirmase su azul de metileno nefasto, algo de aquello con que reescribir noviembre con letras desiguales. Basta ya, vienen a por ti los agoreros rubios, se cuelgan de tu brazo y de sus arterias surgen caballos aciagos y concisos. Mientras la lluvia no es lluvia siquiera sino un mar de disfraces, ella dispone su hamaca para colgar un poco la cinta del pelo o la misma rudeza, es por mí por quien ha llegado tarde, suelo ser el imbécil que otorga. Nada más lejano que la cobardía que se da de bruces contigo, estrecho tu espalda, ni tengo fuerzas ni quiero ser el empalado que acostumbras a llevar a la orilla a beber. Algo le ocurre hoy a esta muchacha, turbia e irremediable, que no alcanzas a mirar, que se vierte y se vierte y se vierte y se sale, que huye sin ti.
November 12 Elogio del proxeneta escrito en el viento
José Ángel Barrueco reprodujo en su bitácora la anotación "24 de febrero" del libro:
SÁBADO, OCTUBRE 31, 2009 Elogio del proxeneta, de Luis Miguel Rabanal
Me puntualiza Virginia que se asomó a ser achuchada y a charlar pero dio conmigo en el suelo con los vaqueros resbalados, como muerto, desencajado y lívido, empuñando mi pene con las manos y unas gotitas entre amarillentas y blancas sospechosas en la cúspide, con lo cual ella ponderó que habría sucumbido a un orgasmo laborioso y fulminante. Nos reímos ahora porque podemos reírnos sin molestar a nadie que si no… Ella, desnuda como lo suele estar en el relax que media entre cópula y cópula y barullos, los barullos de Virginia son ecuánimes, puso a la Casa putas arriba y recurrió con desparpajo a un Samur. Laura, campechana y feliz, no se lo creía. Charlotte únicamente exclamó ohlalá que estamos apañadas… Betty, deshecha en llanto, observaba con lágrimas sinceras el paisaje y tuvo el aplomo de jabonarme los devueltos y arreglarme el pantalón. Me daban por difunto todos, incluidos los clientes de mis casquivanas que cedieron en la rudeza del flirteo al avistar la batahola y los del gas ciudad. Más adelante, ya en esa casa de locos que tildan de Residencia Sanitaria Virgen Blanca, le notificaron los doctores que el fatal desenlace, tal como ella les aseguraba y ellos confrontaron, no se había producido. No se demorará, descuida. A grandes rasgos fue este el argumento de Virginia.
Publicado por JAB en 11:03 AM Etiquetas: LIBROS
November 10 Mujer en tierra firme
Del blog de Carla Badillo Coronado la entrada triste, adolorida, que sigue. No sé por qué me da a mí que precisamente esa noche también yo tuve mis más y mis menos con Lorca y su tumba fantasma...
LUNES, OCTUBRE 19, 2009 Aquí donde nadie sabe excepto uno
*** Este día morí atravesada por las palabras de mi padre. Y luego resucité en su furia planteando el desafío. Luego aparecí en el baño de abajo. Protegida por cuatro puertas blancas. Empapada del llanto de las que en mí murieron antes. Pero ahora yo estoy viva. Más viva que todos Por eso lloro. Y floto a pesar del peso. . *** La voz de mi madre fue el eco de la mujer que quiere ser. Lo importante es que se oyó su eco por lo tanto fue un poco más ella, de alguna forma. . *** Mi hermana es un ángel de cera que huye del sol para no derretirse. . *** La abuela siente frío donde falta gente. O sea en toda su casa. . *** blue blue blue azul azul azul blue azul blue azul blue azul fuck fuck fuck . *** Mark dice: "Eres mi mano dura y mi palabra suave eres mi palabra dura y mi mano suave soy tu palabra suave y tu mano dura soy tú y tú yo". . Nunca olvidaré esas palabras suaves en tan duro momento. Nunca. . *** Mark dice que hoy crecí tres metros. (menos mal que no fueron bajo tierra) . *** Las palabras se comen. Las palabras se comen. Las palabras se comen. . *** Mark dice: . "Estoy obsesionado con la obsesionada" . *** Ayer estuvieron en mi cama Lorca, Octavio Paz, Dostoievsky, Mark y tres ángeles de bigotes negros. Lorca me dijo que la luna en sus ojos estaba llena. Paz me dio parte del discurso que pronunciaré si algún día me caso o me escapo para siempre. Dostoievsky me ayudó a escribir una carta a mi padre diciendo qué él también gastaba noches enteras leyendo y escribiendo sin esperar que entendieran lo que él hacía en ese momento. Y Mark me dijo todo eso sin palabras. . *** Los angelitos de bigotes negros me cantaron una ranchera. Hasta hacerme dormir. . *** Hoy la luna no tiene metáfora. . *** Todo está nublado. La cabeza me estalla. Los ojos se achicaron. Iba a tomar litio y a dormir. Una parte de mí quiere echarse al abandono, y otra en realidad quiere quedarse con los ojos abiertos. Escribo como un condenado a prisión que sabe que adentro no tendrá papel ni pluma. . *** Me jode la gente que pregona que admira a tal o cual artista. Pero a la hora que le toca alguien así en su familia, no se acuerdan de sus palabras. Los admiran, porque no tienen la valentía que tuvieron ellos. . *** Soy una niña que arma puzzles con piezas rotas. . *** Mark no quiere que tome litio (yo tampoco). Abro mi diario y escribo. . *** Soy una metáfora en peligro de extinción. . *** Qué se supone que debo hacer en estos casos. ¿A quién debo quitar el martillo para que deje de golpear mi cabeza? A quién A quién A quién... ¿si no veo ninguna mano?
Escrito por: CARLA BADILLO CORONADO Etiquetas: Carla Blue, días grises, fragmentos, locura, Lorca, M- 2189, melancolía, personales 7 dijeron lo que tenían que decir...
November 07 Argumento del poema
C. A.
El hombre se encuentra sentado frente al abismo y escribe en su cuaderno palabras de deslealtad, palabras que él bien sabe le confesarán la vida. Tose cada poco y de su mano, temblorosa y una noche lasciva, nacen ahora gestos terribles y frases encantadas, quejas del pasado vendidas a un postor hermoso, líneas que congregan almizcle y rosales, el amor y las cinturas de muchachas irremisiblemente extraviadas. El hombre cree aún que el poema es su reflejo más fiel, el laberinto que debe transitar de puntillas, a solas con la efigie que confunde. Pero no es verdad, un poema es lo desarropado del que sueña con celebrar el día de su muerte sin vestirla y se abraza al caos de la noche y ama desde entonces a su antojo la posibilidad, la necedad, el bruto y triste signo de su escritura que es tormento porque sí. Hay un hombre también que calcina sus manos en el mismo poema que copia de aquel otro. Es tarde y se cierra el cuaderno que no sirve sino para alumbrar radicalmente las huellas que huyen, los ojos agrandados y tenues, el deseo iracundo de los hijos o la ternura casual que dictan sus palabras. El poema, no se sabe por quién, comienza a ser escrito: No volver jamás, no tener que recordarlo en mi corazón que es un demente...
November 04 Condiciones aparte
1 El chico de las protestas tiene esta noche los ojos más tristes que conozco.
2 Por lo visto, más bien habría que escribir por lo oído, el ilustre Oidor dejó zanjada la cuestión dictaminando su desmedida maldad para con ellos, en especial para el hijo y la mujer, sin olvidar el más remoto pasado con sus pecados execrables y sus crímenes más o menos sin castigo. Se lo hacía saber a todas horas. Desde el cuarto el paciente creía escuchar sus palabras a medias y tejía con cuidado su propio desarreglo: él estaba allí, al otro lado, para otorgarle su mentira y su odio cotidianos. Cada madrugada ellos aportaban al “expediente” un reciente documento o un nuevo desliz, bajaban a la casa aprovechando su ausencia y subían con viejas cartas, provistos de montones de fotografías que comprometían hasta la saciedad, esta vez sí, la mala memoria del espectro. Entonces, todos reunidos, con sus batas blancas y bajo una sola y alarmante carcajada, procedían al repaso de culpas entre la luz mortecina y la tos estrangulada de algún que otro moribundo. El mismo hombre siempre y la mujer que lo seguía, temerosa, a cualquier parte con su bloc en orden y su lápiz rojo dispuesto a rotular el apellido del culpable. Éste sería el acto más frecuentado con el dolor de su cuerpo haciéndole señas y sin que nadie pasara frente a la habitación 530 para poder pedir siquiera un poco de socorro.
3 Los poemas de amor que no he escrito en los veintitrés últimos meses escuecen en las manos inservibles como una herida clara, me miran con sonrojo desde su vacío que se asienta en un álbum repleto de lugares y fatigas. Estas cosas se intuyen lo mismo que los cambios del tiempo, lo mismo que los rigores que preceden a la tensión muy alta. Hay tardes en las que dictaría palabras y más palabras cuyo significado nunca he conocido, y sin embargo, autómata que es uno, libando su perfume hasta la saciedad más absoluta. Tardes de pesadumbre muy particular que se atenúa miserablemente al paso fugaz de los recuerdos.
November 01 Ríos de pasión y fuego
-Nadie lo sabe con exactitud -me respondió uno de sus cofrades-. Aunque yo escuché a don Pedro Argüelles decir que se debe a un milagro. Al parecer, procedente de Asturias, una mula transportaba la imagen hacia algún lugar desconocido: Villablino, Ponferrada... Quesei yoe que. Pues bien, al llegar, justo al lugar donde se encuentra su pequeña capilla, la mula, tozuda ella, se negó a seguir adelante. La forzaron, le zurraron la badana, pero "ná”, de "ná". La mula "so”, en vez de "arre”. Que no, que no había manera de que continuara su camino. Solamente cuando le quitaron las alforjas donde iba la imagen del Cristo crucificado, la mula, sola, entonces sí, comenzó a andar. Extrañados de la actitud del animal, se pusieron a pensar y... cayeron de la burra: lo que el animal pretendía decirles es que la imagen que transportaba quería quedarse en el pueblo de Caboalles de Abajo. Así fue como decidieron hacerle allí mismo una pequeña capilla. Pequeñísima capilla, como ustedes comprobarán. Lo comprobamos unos minutos más tarde, claro que sí. La capilla, ciertamente, es tan pequeña como llena de encanto. Su retablo es barroco del siglo XVII y las dos tallas, situadas a ambos lados del Cristo, pertenecen al románico tardío, siglos XI y XII. El Cristo de los Mineros no estaba en su hornacina, por lo que preguntamos cuál era el motivo. La respuesta que nos dieron fue que desde el Domingo de Ramos -todos los Domingos de Ramos-, la imagen se encuentra en la iglesia parroquial para preparar la procesión del Viernes Santo. También nos dijeron que esta imagen corresponde a finales del siglo XVII, principios del siglo XVIII y que, además, antes fue venerada con los nombres de Santo Cristo de la Vera Cruz y Cristo de la Misericordia. Este dato, precisamente este último dato, que yo ya conocía, fue el que me acercó, el que nos acercó, a Caboalles de Abajo. Y lo hizo porque una simple imagen, sea de cartón, de madera, de mármol o de oro macizo, no logrará mover jamás una montaña si el pueblo, en este caso un pueblo minero, no la lleva subida en las andas que empuja un único corazón, por encima, incluso, de los mandatos impuestos por la Iglesia. Fue a mediados del siglo pasado cuando el Cristo de la Misericordia, por acuerdo de todo un pueblo, el pueblo de Caboalles de Abajo, pasó a denominarse el Cristo de los Mineros. Desde entonces, los mineros lo han aceptado como suyo y, sin sacarle de su capilla, le han llevado con ellos a la mina para que el trabajo..., un trabajo tan sucio que asfixia y cabrea; que te va reventando por dentro y que te hace sudar... polvo negro, como el carbón que se ha de arañar de las entrañas de la tierra con uñas bien afiladas y un par de huevos, pensando únicamente en el jornal que se ha de llevar a casa para mantener la familia. Un trabajo... ¿como otro cualquiera? Pues no. Porque estás sepultado en él y porque vas respirando... una muerte traicionera que te acecha allí donde menos te lo esperas. El maldito grisú, las inundaciones, las explosiones incontroladas, los derrabes... Un trabajo donde los accidentes laborales, a lo largo de la historia, han llenado el cementerio de luto y han puesto lágrimas y título (de viuda) a más de una mujer; a todo un pueblo. Sin embargo...
Por Caboalles de Abajo un Viernes Santo
Gregorio Fernández Castañón, "Ríos de pasión y fuego". Edición especialísima, pero que muy especialísima, del autor. Colección Narrativa lúdica/experimental. León 2009.
October 28 Es verdad y apenas tienes ganas
Todo está oscuro, la calle y las mejillas, la lluvia y la ventana desde donde acecha el muchacho. Parece que el tiempo exige inmediatez y recorre los territorios con enojo, con un cuerpo sutil y enclenque se hartará de aquello que se acaba. Alguien vigila desde ese lado opaco de las cosas. Si fue él quien destruía tantas mañanas con un soplo amargo de azulete, o era el vencedor que resguarda su presa y la defiende del otro, el verdadero e irascible. Un muchacho contempla en silencio el vuelo quejumbroso de las aves. Ayer era un presagio que se escucha con nostalgia y lo recuerda perfectamente ahora. Este niño y su balón de trapo, y su animal de goma, y su llanto tal vez de colorines, y su fiel tristeza, y su olvido que debe de ser agotador. Aún no es oscuro el cielo de la noche y antes todavía, antes de que él viniera a la casa, se le obligaba a pedir un deseo y que se fuese el suplicio. Que nada se interrumpa, que se oculte la calamidad cerca del pesebre de Juaco para que, a cambio, luego, sea posible el fantasma que amenaza con no volver nunca si no eres tú quien determina hasta dónde llega tu interés. Para saciarse en ello, canalla, etcétera, amor mío...
October 25 Un poema de David González
Este fue uno de los primeros textos de D. G. que me interesó particularmente, y así se lo hice saber en su momento al autor. Aquella imagen del caudillo de los cojones en traje de primera comunión... El poema procedía entonces, y procede ahora también, de su libro "Sparrings" que desde 2002 se encuentra en la Biblioteca Digital de Portal de poesía.
sparrings
mi abuelo trabajó en una mina. antes había sido huérfano, sparring de boxeadores de tercera fila y legionario. vio cómo franco le pegaba un tiro en la nuca a un legía que se había negado a comer el rancho porque aquella bazofia no había dios que la comiera. franco en persona había castigado a mi abuelo a cargar a la espalda con un saco de 25 kg. de peso durante una semana entera, tanto de día como de noche. mi abuelo siempre llevaba un cigarrillo detrás de la oreja, lo encendía con la colilla del que estaba fumando. tenía asma, mi abuelo. el médico de la aldea le advirtió: o dejas de fumar o te mueres, así de claro te lo digo. ¿y para qué quiero vivir si no puedo fumar? murió 2 años después. pero no a causa del tabaco ni de ninguna enfermedad asociada a su consumo. murió de un derrame cerebral a la edad de 61 años.
su nieto trabajó en una empresa metalúrgica. antes había sido preso común, delincuente juvenil y un mal estudiante. vio al generalísimo en el muelle de oriente. los aplausos de la gente sonaban como disparos. el innombrable iba vestido con un traje de la primera comunión. andaba encorvado. quizá le habían castigado a cargar en la conciencia con el peso incalculable de todas y cada una de sus víctimas. su nieto bebe sin control y se mete una raya de farlopa tras otra. su nieto también fuma. de hecho fuma como su abuelo. pero no tiene asma. diabetes de debut. eso es lo que tiene. si sigues a rajatabla la dieta que te vamos a poner, si dejas de beber, de fumar, de drogarte, y haces algo de ejercicio, podrás vivir sin problemas por lo menos hasta la jubilación. ¿y para qué quiero vivir si no puedo hacer ninguna de esas cosas? lo pensó. pero no lo dijo. en realidad, ni siquiera lo pensó. su nieto quiere vivir a toda costa, al precio que sea, como sea. de todos modos, se ponga como se ponga, y haga lo que haga,
él también se morirá.
October 22 César Vallejo
LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé! Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. Serán tal vez los potros de bárbaros atilas; o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma, de alguna fe adorable que el Destino blasfema. Esos golpes sangrientos son las crepitaciones de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Del libro Obra poética completa, Tomo III. Mosca Azul Editores, Lima 1974.
October 18 El contubernio de Nemes
Extraído del blog Aburrido como tú solo.
Jueves 24 de septiembre 2009 contubernio
Dadas las circunstancias, lo más indicado habría sido dejar que corriera todo -y cuando digo "todo" me estoy refiriendo a esa serenidad que le sobreviene a uno ya que nada hay tan cierto como la desgracia que más pronto o más tarde se va a deslizar sin querer a nuestro lado-. Porque sí, entre otras muchísimas razones. Porque así como nos disponemos a tomar esta o aquella otra decisión en el momento justo y no después, la fatalidad, ese bicho oscuro con patitas deformes, se ha instalado en el sofá de cuadros amarillos del rincón. Tan a sus anchas. Viene esto a cuento porque es verdad que aquella mañana se le vio excepcionalmente perturbado. Él -fíjate tú-, el que primero tendría que haberse dado cuenta de que no era su día, o si no eso, el más indicado para no haber sometido a ningún tipo de discusión el precio del lote. Un lote, y hay que dejarlo por escrito cuanto antes, de frascos de loción para cabellos parcialmente secos de la aclamada marca Ampur, etiqueta rosa. Ni siquiera la humedad glacial e irrespirable de la jornada que había emprendido hacía unas horas como cada jueves, ni los temblores pasajeros, producto de una pésima digestión que en este preciso momento comprobaba más peligrosa que de costumbre. Nada le daría pie a haber supuesto el desenlace de la historia. Ni siquiera la vista de esa mujer mayor que le miraba de frente como si más que soportar el frío -pero un frío extraordinario y desolador, no vayas a creer- diese la impresión de aguardar algún enredo insignificante. Sobre la plazoleta surgió la niebla sin prisa, congelada, cual si un ciego hubiese decidido de repente toser su flema un poco, solamente un poco, para a continuación perseverar en su sombra paulatina de hombre acorralado por la luz invisible y bla, bla, bla. Derecho a su destino, Abelardo Pinares se bajó del coche sin apenas esfuerzo y estiró las piernas. No lejos de allí, alguien esperaba.
publicado por Nemes en 23:21 comentarios: 15 ó 16
October 15 Elogio del proxeneta se va con los amigos
Puedes leer unas breves impresiones en David Murders sobre el libro que nos ocupa.
Y qué decir de Alfonso Xen Rabanal y de su Niebla, constantemente recomendando este libraco...
Todo viene bien y todo se agradece.
October 12 La virgen del camino no se avergüenza de nada
Muchachas hundidas, sentadas al borde del tiempo y fumando a ciegas su pitillo. De nombres imposibles y con senos puntiagudos hablaban de un hombre que sin tardar vendría de mañana a poseerlas. El ansia hirió sus labios una vez y las caderas sobraban, y así tampoco eran dichosas. Desde aquel día dibujan sobre el aciago cristal promesas.
October 09 Elogio del proxeneta de Filandón
Reseña, firmada por Nicolás Miñambres, aparecida en Diario de León, en el suplemento de cultura Filandón, el pasado 20 de septiembre.
Antes me gustaban las mujeres y ahora lo que me gustan son las onomatopeyas
Elogio del proxeneta Luis Miguel Rabanal. Ediciones Escalera (col. Trayectos), Madrid, 2009. 142 pp.
Determinadas circunstancias, como se indica en la solapa del libro, han impedido la publicación de Elogio del proxeneta, escrito entre 1996 y 1997. El retraso no es sin embargo obstáculo para la calidad de la obra, creada desde la intemporalidad, como toda la magnífica producción poética de Luis Miguel Rabanal. La «Nota del editor» y «A manera de prólogo fallido» (escrito por Horacio Estanislao Cluck, presente como personaje en la obra) advierten al lector del hallazgo de unos cuadernos, pretexto del manuscrito encontrado. La estructura del libro se ajusta a ese teórico modelo: se trata de las anotaciones personales de un proxeneta, escritas a lo largo de un año, de condición muy peculiar. De ello es buen reflejo la confesión que sirve de epígrafe a estas líneas. A pesar de que mantiene un rígido archivo de sus chicas, «mis pupilas, mis trotadoras», que ocupa más de la página 38, es evidente que estamos ante la descarnada alegoría de una vida dramática. No faltan observaciones desgarradoras por su plasticidad: «Pesan en las manos las tardes, en la boca se diluye la noche como néctar atrasado que enceguece. Quiero dormir y me nacen ampollas en los ojos» (p.15). El narrador describe su estado y reflexiona (con dolor unas veces, con valentía otras, pero siempre con tristeza y desasosiego) sobre su condición. El sexo libera sus angustias, pero nunca es una experiencia placentera en el sentido convencional. De ahí el título de Gamoneda, como epifonema de una queja: «Que sí, que sí, que ya estoy harto. Arden las perdidas».
Acorde con la situación desolada va desgranándose el texto, de llamativa expresividad. Dueño de los secretos de la creación literaria, Luis Miguel Rabanal alcanza altísimas cotas literarias recreando el dolor, la soledad, la vida de alguien que sufre. La obra, muy por encima de estructuras convencionales y de imposible etiquetación ordinaria, tiene una teórica segunda parte, de impresión mucho más dolorosa y desangelada. Casi nada de «mártires y santas» tendrá el personal religioso que atiende al narrador recluido en un hospital a partir del 1 de marzo en sus memorias. Si las referencias de «las pupilas y trotadoras» de la teórica primera parte eran casi siempre elogiosas, las del personal religioso de la segunda resultan sobrecogedoras por su dureza. El sufrimiento desborda la fuerza del narrador, sumido en la desesperanza y con una duda agónica: «¿Me habré perdido algo realmente sustancial del libro de cuentos que es la vida? ¿O de ese otro, el de las vidas de mártires y santas forrado con periódicos?» (p.118).
Obviando estas alusiones a una posible estructura temática (que alicortaría el libérrimo vuelo estructural de la obra, así como las mínimas referencias leonesas), Elogio del proxeneta es un trabajo memorable. El placer del sexo y la experiencia del dolor humanos acaban siendo el haz y el envés de lo que es la vida. Pero estas páginas no son una crónica de tales experiencias. Son una muestra poética y filosófica de la sublimación del dramatismo. Un símbolo estético de honda polisemia.
Me he tomado la libertad de reparar unas pocas erratas o inexactitudes con que me topé en la edición digital, que es la que conozco. Confío en que a N. M. no le importe. Y, de paso, manifestar mi extrañeza por lo de "mínimas referencias leonesas". Así, de memoria, contabilizo unas cuarenta y cuatro...
October 07 Chorros
Al languidecer viene en tu búsqueda y crees que se asemeja al dolor por la intriga que consiste en cruzar la calle a través de otros ojos, viene a por ti y jamás se levanta. Volverás a serenarte tarde o temprano. No es posible decirle a C. que el miedo se adentra en su sangre como una verdad, tampoco que corre la memoria a exasperarse contigo. Ni siquiera es discutible que hoy sea el día pactado, no aparece la muerte, no presientes por qué. Se les nota el cansancio en los muslos, sobre todo entre los muslos, no les preguntan por el tiempo que les costó reconocerte: quién lo diría, quién estaría de acuerdo con el trastorno representado por la mujer que no está. No llegues, no hasta que lo disponga el dueño de tanta desdicha. Observa sus manos, no tienen geranios ni uñas pintadas en la terraza que poner ni color. Abrázalo ahora mismo.
October 04 León Ciudad Literaria
Reproduzco, casi textualmente, de Avellaneda.
sábado 12 de septiembre de 2009 ¡Qué bonito! León Ciudad Literaria
La última ocurrencia de las autoridades culturales y sus agentes, culturales también, es pedir la declaración de Ciudad Literaria para León. Y en esta petición todo es magnífico. O eso me parece a mí que en estos términos soy un ignorante a punto de ser dos en cuanto dé rienda suelta a mis preguntas, a saber:
¿Quién que esté investido de la gracia y el numen concede tal distinción?
¿Se invoca vía ouija a Shakespeare, Dante, Cervantes, Ovidio, etc.?
¿Qué cualidades debe reunir una ciudad literaria?
¿Quién presenta los avales?
¿Qué infraestructura se precisa para el aluvión de lectores que el título puede traer o atraer?
¿Cuánto costará diseñar el logo? ¿A quién se le pagarán? ¿Se pintará en todas las calles de León y Alfoz?
¿Se convertirá León en parque temático de los libros?
No puedo con tanta ilusión y ya estoy esperando la declaración universal de Ciudad Literaria mundial. Todo va a cambiar. Habrá trabajo para todos como guías de lugares santos, místicos y singulares. Ya veo a la concejala saltando de alegría, a sus agentes (culturales) saltando de alegría, a la municipalidad y el pueblo de León saltando de alegría.
Ningún lugar se merece esta distinción si no es León. Aquí se puede visitar la casa donde vivió Juan del Enzina (y comer un helado), la celda donde penó Quevedo (si tienes dinero para ello), por estas calles es fácil seguir la huella de Fr. Luis de León (sólo hay que seguir las indicaciones), de Paul Auster (por la cara), la ciudad donde tiene su segunda casa la autora de Harry Potter, la que siempre quiso visitar Tolstoi...
¿Y la nómina? Es extensa en esta ciudad nacieron los mejores escritores de Villablino, Villafranca, La Coruña, Sabero, Riello, Astorga, Sahagún, La Bañeza, S. Pedro de las Dueñas… ¿Han usado para ella el libro de Francisco Martínez? ¿o la web tan cacareada?
Esta ciudad ha sido generosa con sus hijos. ¿Quién no recuerda los homenajes a Carnicer, Pereira, Panero, Fernández Santos…? ¿Quién no recuerda sus famosos simposios de más de cuarenta años? Esta ciudad que conserva la memoria de las revistas literarias, en terrenos de Mr. Alzehimer. Esta ciudad que programó una feria del libro y nos aburrió con un cambalache que nadie sintió como propio y que murió por inanición, aunque lo nieguen. Esta ciudad que hace cursos sobre literatura en S. Marcos y en la universidad de Bebazana. Esta ciudad que editaba los libros de la Calle del Pez (¡Ah, no! Eso era en la diputación).
¡Qué bien! León será ciudad literaria y, por fin, podremos celebrar un encuentro mundial de worstsellers, como diría Graciela. ¡Qué ilusión, Luis Miguel, qué ilusión!
Publicado por AVELLANEDA en 22:47 Etiquetas: Noticiones 3 comentarios:
October 01 Y tan contentos
"¿También tienen pito los caballitos de mar?". Sergio, 5
"Para que cuando pienso los vecinos no oigan, subo, subo, subo el volumen de la tele". Marimar, 17
"Siempre que me asomo a la ventana veo a alguien, muy parecido a mí, qué curioso, aplastado en la acera". Roberto, 39
"Y para fuego interior el que prendí anoche en mi celda mientras anhelaba el martirio". Sor Adelaida, 74
September 29 Elogio del proxeneta repite en Hank Over
Gracias, v.
lunes 14 de septiembre de 2009 ELOGIO DEL PROXENETA
22 de noviembre
Es el instante, o sería apropiado escribir la rugosa noche, de la no convicción y del mal sueño que se prolonga. Hasta dudo ya de que realmente more bajo este techo y no en el de Rodeo o en el de La Sal. Si ni creo ser yo quien me invento en lugares diferentes, sin pasión, sin desprecio, o soy el que admite su error y se diluye en la torpe ortografía. Sucede que me emborracho con frecuencia de ciclos improbables y me desorienta ese azar. Cómo, si no, se justifican mis ganas de retirar las ramas de los paleros que me impiden ver el lago. Si todo es terror y decadencia física que abrasa, pese a tenerla ya sabida; si uno nunca fue dichoso en la querella barata del bienestar y de la copita llena. Habría que añadir que la copita bien pudo servirse repleta de beleño, del tirano y subjetivo que aturde y que, si bien nosotros porfiamos, no nos mata. Que lo confirme mi ropa amontonada en una esquina del cuarto, en tanto yo le sorprendo otro punto de fuga al dolor, mi consejero habitual, y toco mis manos y me consta que no se hospedan aquí ya, cobardes manos mías. Y ahora qué hago yo. Sin ellas.
Charlotte acude a consolarme y no me tienta. Se la ve radiante debido a que se aproximan, para mí, los aciagos días del cobro y la espío a través de una rendija sumándole a su pequeña fortuna algunos ceros en el Banco de Bilbao. A lo mejor después, una chupadita rápida. Leo de lo que ella me trajo en verano y yo casi marginé. Hermosas palabras las del postrado Joë Bousquet que me plantan en el ánimo más grietas. El amor con sus alas de cólera. Bastante más desconsuelo del que alimentaba antes. Y ganas de llorar, pero como sollozaría un galápago ermitaño. A lo mejor, ahora sí, Charlotte se me hace necesaria y me consiente hurgar un poquitín en sus adentros, sólo para explicarle que siempre la he amado y que la soledad...
Luis Miguel Rabanal, de Elogio del Proxeneta (Ediciones Escalera, 2009). http://luismiguelrabanal.spaces.live.com http://www.edicionesescalera.com/libro.asp?codart=TRA004
Publicado por Hijos de Satanás en 9:48 Etiquetas: recomendaciones prosa 0 comentarios
September 27 Camparredonda
Un año más (en realidad de esto hace ya unos meses), el infatigable Gregorio Fernández Castañón ha hurgado en la chistera para sacar la Revista número 10 de su Proyecto Camparredonda*. Pues bien, en la sección Firma Invitada vienen dos poemas de uno que yo me sé. Aquí te dejo con el primero.
OTRA INGRATITUD
Además no lograrías hacerle frente a la adversidad, masticar el bistec para ella y que suspire. Que ya va siendo hora de recuperar el amor con palillos, que a veces me suceden oscuras maravillas que más vale no escuchar, que a veces al que tú sabes no le quedan más escrúpulos que desvestirse y al final calderos de agua fría por si acaso. Pero tú no estás, o no te has atrevido a representar con pena, ante quien corresponda, esa manía tan breve y tan secreta de tocar tus labios para sellar allí diversas proporciones de deseo. Nadie va a correr en tu defensa, nadie hoy se acostará a tu lado, igual que nos traen a la mente caricias heladas que no dimos. Y eso porque alguien se consagra a lavar tus ojos con cautela y a retirar tus heces sin discreción ninguna, no quieres nombrar la rabia inmensa de los días cuando aplazas el ronroneo que la casa te rinde con hastío. Pero tú no estás, no has regresado del terrible paraíso que dura entre tus manos como una lepra azul, ni siquiera lo oyes cuando crees dormir y tu carne se pudre con mágica tibieza. Pobre estúpido, que del laberinto atesoras los peores excesos.
* Si tienes ocasión, no te pierdas el libro de Alberto R. Torices, "Los sueños apócrifos", que incluye el pack.
September 24 Elogio del proxeneta con mucha Esperanza
Esperanza Medina tuvo el gesto de encajar en su blog un párrafo perteneciente a la entrada "21 de junio" de don Eulogio, y más cosas. Gracias, gracias.
sábado 5 de septiembre de 2009 El elogio que no elogia, pero conmueve
Ésta es una parte del diario del proxeneta que el escritor Luis Miguel Rabanal humaniza (y poetiza, lo que puede parecer el más difícil todavía) en su libro Elogio del proxeneta, publicado por Ediciones Escalera:
"La hora más ridícula y aburrida, las cinco de la tarde. Nada, ningún ruido con que celebrar el tedio, ninguna de las pequeñas porque duermen hoy en sus domicilios, sin que les sirva de precedente bobo, las profusiones de carmín y mal esperma. Nada tiene prisa, ni el Tissot se atreve a adelantar su malgastado tiempo. Todo aquí, en mi memoria, y he de sonsacarme proezas extraviadas, o no, agruparlas en hileras curvilíneas de palabras, encontrar en ellas otra edad y gritar en casa, solo, a solas con mi traje de faena y, si cabe, llorar inmensamente, como Betty sabe hacerlo. Se me ocurre pensar en Goyo, aquel amigo que nunca más volví a ver apoltronado en los pupitres de la escuela. Puedo fácilmente imaginármelo, subido a algún tejado porque, seguro, un día u otro se arrojará a la calle. Él era así, burro y tenaz y decidido, y nos proponía en broma que habría que dar un escarmiento a las mujeres de la localidad para luego poder emborracharse. Era pura dialéctica. Le llamábamos Goyo el Mantecas, por sus masturbaciones magistrales, por su habilidad en el manejo de la cacharra a doble mano. A veces le teníamos envidia: tanto no aguantábamos. Era un niño triste…"
Para saber algo más: La crónica de León La voz de Avilés
Ilustración que Mik Baro hace para uno de los personajes de Luis Miguel Rabanal, se pueden ver más en su blog
Publicado por Esperanza en 8:50 Comentarios: 4 Etiquetas: Poetas September 22 Un poema de Martín López-Vega
El poeta Martín López-Vega, flamante editor español de Vaso Roto Ediciones, reconoce a Carlos B. Alegría en una entrevista imaginaria que el viaje que más honda huella le dejó fue a Celorio: llovía a mares, era la primera vez que se escapaba de la casa, aquella tarde oscureció prontísimo... Da igual. El poema inédito es un regalo.
INTERVALOS DE QUINTAS
La ventana abierta al Trastevere, afinas las cuerdas del violín. Me gusta ver cómo lo haces, el cuidado con el que buscas la nota exacta, pues es lo mismo que haces conmigo cada vez que nos encontramos
--cuatro cuerdas: tensando la angustia suenan las dulces notas de la calma. Acariciando la melancolía afinas el presente. El dolor y la incertidumbre sustituidos por la calma y el placer a intervalos de quintas.
Tocas viejas melodías sefarditas. Quién sabe si acaso no es la primera vez que suenan aquí: al fin y al cabo este era el barrio judío, y nuestra casa lleva en pie desde el siglo XV.
Tú tocas y yo leo en el cuarto de al lado, egoísta por un instante, pienso: ¿dónde está todo lo que era yo? ¿Qué fue de las arañas que me habitaban, qué de los hondos charcos oscuros?
Pienso: gracias, amor, por hacerme creer que también yo puedo llegar a ser esto, en la tarde de agosto límpida luz de música.
Su blog, Yo, etc., se encuentra al día de hoy casi borrado y como ausente...
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