Luis Miguel's profileMás palabras para olvida...BlogLists Tools Help

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    15 November

    Secretos

     

    Está de pie y brilla en el hueco la alianza de J. Pero antes de todo protegían su sed con ásperos brebajes, se diría que es triste volver a retomar la furia que se extravió sobre tu carne, quién de los presentes pondrá la cordura. No hay humor más negro y posible que el que ocultan al huir los desalmados, besaron tu boca para ser perseguidos, amorataban tu piel para que allí la vida confirmase su azul de metileno nefasto, algo de aquello con que reescribir noviembre con letras desiguales. Basta ya, vienen a por ti los agoreros rubios, se cuelgan de tu brazo y de sus arterias surgen caballos aciagos y concisos. Mientras la lluvia no es lluvia siquiera sino un mar de disfraces, ella dispone su hamaca para colgar un poco la cinta del pelo o la misma rudeza, es por mí por quien ha llegado tarde, suelo ser el imbécil que otorga. Nada más lejano que la cobardía que se da de bruces contigo, estrecho tu espalda, ni tengo fuerzas ni quiero ser el empalado que acostumbras a llevar a la orilla a beber. Algo le ocurre hoy a esta muchacha, turbia e irremediable, que no alcanzas a mirar, que se vierte y se vierte y se vierte y se sale, que huye sin ti.

     

    07 October

    Chorros

     

    Al languidecer viene en tu búsqueda y crees que se asemeja al dolor por la intriga que consiste en cruzar la calle a través de otros ojos, viene a por ti y jamás se levanta. Volverás a serenarte tarde o temprano. No es posible decirle a C. que el miedo se adentra en su sangre como una verdad, tampoco que corre la memoria a exasperarse contigo. Ni siquiera es discutible que hoy sea el día pactado, no aparece la muerte, no presientes por qué. Se les nota el cansancio en los muslos, sobre todo entre los muslos, no les preguntan por el tiempo que les costó reconocerte: quién lo diría, quién estaría de acuerdo con el trastorno representado por la mujer que no está. No llegues, no hasta que lo disponga el dueño de tanta desdicha. Observa sus manos, no tienen geranios ni uñas pintadas en la terraza que poner ni color. Abrázalo ahora mismo.

     

    28 August

    Grumos

     

    Precisan tus cuidados, se les ofrece únicamente socorro, el sarpullido se produce cuando es perentoria la mano. Quieren el literal peso de la infamia, el color por descifrar que se agita a lo largo de tantos desvelos, si hasta eres insólita. Apenas dos veces, el resto abulta en otra magnitud y se les abre el camino, no pasen más hambre que un día caprichoso con la que extrañan. Mi amor, le ruegan, le abrasan la boca cuando es lento el fervor y ya no toca nada, se duerme, es baba de baba que el enjambre gotea, incesto que la sangre relega con suma facilidad y no estás para empaparlo. Impropio quien domestica su deseo con tu lengua merced a gemidos, espléndida mañana cerca de ti, mi amor, que interrumpes la lección del desgaste: huesos para los perros del agua, mi cuerpo que es plural y espasmódico también para ellos. Rutina que se anuncia en las notas que nadie va a leer en la ducha de A. O si no, conserva el olisbo de nácar que no te pertenece. Por fin.

     

    21 July

    Mentiras

     

     

    Sobre el cristal huellas, días por venir y un pájaro malherido que han olvidado. Alguien se afana en llegar en tu auxilio y permitir que se desvistan las bacantes sin un mínimo pudor. Jennifer, Aurora, Deborah y Dorinda, la de los enormes cántaros o pechos. Sobre el cristal todas sus huellas, también hilos para arrancar los dientes de los más pequeños: que ninguna lo sepa, solamente tú contemplas su desnudez con indecente escalofrío. La casa es invadida por la noche y se aproxima la nieve, estás exactamente solo, regresa la celeridad a penetrarte o vete tú a saber. En cada rostro se niega la adivinación, se entumece el cuerpo y da mucha rabia ver el gozo de los otros, el que menos frecuentas. Ella desconoce la razón por la cual nadie está contento, se queman barritas de sándalo, whisky para los adolescentes del segundo. No soporto, le cuenta, el mal olor que desprende tu sexo huraño. Sobre el cristal otras huellas por referir, un abrazo nada más pero que dure con pertinacia y si no, bésame por el error de haber estado sin S. en la ciudad destartalada, en un recoveco de severa pobreza que no existe salvo en tu desatino. Ya casi ni es de noche.

     

     

    19 June

    Fresas

     

    No lo has vuelto a pensar pero te rebasa su postura ofreciéndote amor o lo que viene a ser lo mismo, dándote más gusto. Hoy es el día en que sucederá lo previsto, de bruces hallarás lo que buscabas, su cuerpo frío y cerca de su pubis madreselvas. Hoy es el día, te soportarán sus pies y acabarás con todo, radiante porque lo obvio es idéntico artificio al de otras ocasiones y está con candelabros dispuesta ya la cena. No serán sus ojos los que aguarden como dos muchachos con avidez la hora del ensueño, ellos creen no obstante perdonar y te empaparás con ellos, mas confusamente, como si no pudieras soportar más esta llovizna, este pequeño goce que no se reproduce. Hoy es el gran día, imagina que vas a ser tú inevitable, tú también el que acaricia mejor la podredumbre para fantasear más a tus anchas con la desdicha. Esa suculenta desdicha. Amarás lo sublime, te hundirás en sus perniciosas salivas, claro que estás loco. Te toca ahora ser el turbio.

     

     

    18 May

    Estores

     

     

    Si fuera por mí, le responde él, nadie más que tú llegaría al final del verano con su cuerpo tibio y sus heridas frescas. Si fuera por mí te habría olvidado como se olvida una náusea, a ver quién da más por tan poco delito. Al dolor le falta una última indisposición para ser el rehén de mi deseo, le responde ella, nos va a sobrar la hora del ajustado narcótico porque no es legítimo el vicio a no ser que quieras utilizar mi boca para dar la matraca... Y así hasta la burla. Detrás de ellos se ocultan botellas, hay orugas que bullen, sobre las dalias se ciernen peligros, miles de peligros, no importa su edad que es tan breve como la canción del soldado que no aprendía a amar a J. Si fuera por mí, prosigue él, te habría llevado hasta la orilla de la noche, allí donde se bañan las niñas meticulosas que lloran sin piedad porque son muy felices y lo dicen a gritos, te habría comprado el juguete más dulce, ni recuerdas mi nombre. Ya no recuerdo ni siquiera tu nombre, prosigue ella, me da lo mismo tu bondad que el muñón miserable de aquel otro que mira, me suena mal tu voz, no me jodes bien, deberías soñarlo. Alguien camina cerca con pies diluidos y borran sus huellas lechuzas.

     

     

     

    23 April

    Trasgos

     

    El paseante de la colina advierte: no canturrees cuando ella no está, frota sus manos con discreción pero no te envalentones en el intervalo previo a que haya caído, casi casi derrotada, en tu mediocre y singular amnesia. La polla de S. cumple con lo estipulado, se afana contigo, debe ahora ser verdad que has muerto con ella al venir de otro arrobo, vístete mas hazlo sin ti. Ella se enternece, si supiera que no han llegado aún al tiempo prescrito, la noche atroz de los jabalíes, en suspense el hambre del que manosea su estigma mejor. El paseante de la colina advierte: no estés desprevenido, vigila tu flanco porque es siniestro y su cara y ciertos artilugios que emplea a tus espaldas se asemejan al monstruo de las cuatro. Sonríen, se arrancan los cabellos, se descalzan acaso, se bañan sin luz en la luz indeseable del arroyo. Energúmenos, caracoles con la niña, etcétera...

     

     

    27 March

    Gritos

     

     

    Hasta la hora apropiada que sea él quien reiteradamente dicte el poema con su cándido susurro y su vorágine. A medida que transcurre se apacigua el jadeo, se despoja de cada prenda como en el juego de la infancia: allí están atravesados sus pechos, la cumbre de su vida que crece sin detenerse jamás. No toques la brújula, vierte dentro de ella la sal que la corrompe. Escupe, mi amor, soy ciega desde que tú me has elegido. Lodo y ansiedad y chicles de clorofila y un sinfín de ternura. Así de deprisa cabalga sobre él o le ha roto alguna certeza, estoy seguro, huye sin mí, no me abandones... Légamo y más y más palabras. Se proponen frases grasientas que no han de ser censuradas, es culpa del que no ha venido, no es culpa suya el no haber acudido hoy a la cita tampoco. A partir de este momento se paralizan sus percepciones, no habrá más caricias. La lengua es la del otro que besa e intercede por ti. No son tontadas. Baja la voz.

     

     

    03 March

    Venas

     
     

    Se ofrecía al dueño del bar, no era su rostro el mejor impostor para la tarde que declina, no se iba con él. La imagen busca postergar aquel instante de premiosa lujuria. Se rompía de súbito el encanto, desabrigada hasta hacer sollozar al más testarudo, esa hermosura que sobra y le anuda a la toalla una queja más, un gato que huye entre las llamas. Si quieres mirarme, le sugiere en voz baja, si quieres aterrarme toda la vida, todavía es posible. Nadie más que ellos después en el Muelle, a salvo de quien fuese capaz de ofender su memoria, la parca memoria, eso sí, a salvo de ella misma que sufre la llegada de algo inminente, blanco o quimérico o tal vez  sinuoso: es el mal, casi ya no atormenta. ¿Por qué has tenido que apostar en esta noche exquisita? ¿Cuál es la diferencia, tu cuerpo sosegado y mi cuerpo inflamado, por qué? Aún hoy se les mira sin apenas rencor, nadie vendrá a sospechar el absurdo, la luminosidad cerrada y afuera la bruma. In principio era il dolore, por supuesto que sí.

     

     

     

    03 February

    Besos

     

     

    Crece la bruma, no habrá lugar para ti cuando le ofrezcas tu cuerpo, no hay distancia que arrojar a quien debe indagarlo. Ella respira, se le corrige hoy de modo diferente y le cuesta soportar su agotadora alegría, ella respira, es cierto, y corta las flores necesarias para no derramar superfluamente el asma. Igual que F., con rudeza, abriendo las venas y mirando con desarreglados ojos los aviones atravesar su alborozo. A veces suple las palabras con más palabras disparatadas, tú no valdrías, le sonsaca, ya basta de pronombres que hieren más que tu silencio, no es siquiera el azar. Ella, sin embargo, respira: no nos importa su semblante adusto, aclaran, no nos vale de nada su temeridad ahora que ya no la amamos. Cuando quiera acordar inundará la lluvia su tristeza con manos extendidas robadas al pordiosero. De nuevo un golpe, son pisadas irreconocibles que suben hasta la casa, nardos nardos nardos nardos, son inseguras y a la vez acierta su amenaza con uñas afiladas. Y nadie es testigo.

     

     

    10 January

    Ingles

     

     

    El derviche trenzaba la soledad, construía con su gesto otro gesto invariable, serenaba el contagio y colocaba esponjas impregnadas de colonia con dulzura en tu vientre. Prefieres, no obstante, el regocijo que sobreviene cuando ya no hay remedio: la garganta muy atribulada, magnolios podados en el Parque, nada de color rojo a pesar tuyo en los sueños. Cualquiera podría ser el comprador privilegiado de tu culpa, bajarte la nube y de un solo esbozo imaginar desvaríos. Alguien mima su teclado, se oye desde aquí el leve lenguaje que no acierta jamás, te amaré eternamente, le escribe en el papel invisible. Se apartan por fin como dos enamorados que sufren al unísono el celo asustado del infierno, se arrancan la blusa y suben cada uno sin cesar a su hastío, que es vendaval o que ya no es la usura. Ya no debes al derviche la risa, ahora tu oración es puntual y tristísima, enredas los dedos alrededor de un ínfimo espacio que no obtienes al rendir su tributo. Seguro que sufre, recordará sus montañas más tarde o temprano, si no se lo impides morirá junto a ti. A tu cuerpo le falta la sombra.

     

     

     

    06 December

    Focos

     

     

    Música antigua para tu dolor. Confuso remedio con que mitigar el gemido, vas a denostar a quien sujetó tu cara en el minuto apropiado, llorabas sin fin. Al amanecer, y por enésima vez, cuando más sangrante es la espera, tienes que desplegar tus muslos para que sea él quien vocalice el sufrimiento, no habrá más manos que las suyas cuando estanques en tu corazón el titubeo y si no, duerme junto a tus muñecas de hule la resaca. Música antigua e inocua mientras no digas el color infausto de tus ojos, sin lágrimas ya, sin nada que ver cuando lo esperabas tanto, lo mismo que ellos. ¿No será quien no imaginas el que sorbe sin levantar sospechas de tus senos? ¿Amará contigo lo que más enrojece? Y por último, ¿serás feliz así, con las vísceras tachadas por dos o tres tritones? Leche de almendras y libros de Faulkner hasta tu retorno.

     

     

    01 November

    Rosas

     

     

    Pasa por su lado, le envía un saludo irreverente, ya es tarde si te paras a pensarlo, nadie te descubre. Crees advertirlo y observas el camino que has dejado atrás, como la estela de espuma de los besos, como si te mirara alguien del que no terminas de recordar su transpiración descomedida y si es el que tú quieres. A la noche de hoy le sobra candidez, una sola noche para ti concisa y además destartalada, un cuerpo que se urde con el tuyo de sopetón y no le apetece parar. Más tarde vendrá la niebla a trastornar el deseo con dedos ardorosos y una boca impecable. Pasa a su lado de nuevo, es como la marca del ogro que no se hace ilusiones recuperar después de haberlo hecho y pretendes desenvolver entonces el enigma, has obrado con el tiempo un gran castillo de arena que el niño pisará probablemente con desprecio. No más preguntas. Sucederá una tarde sin lluvia, va a ser un idioma que reconocerá el verdugo, ascuas también para callar la calentura. Pasa por su lado otra vez y, ahora para siempre, ya no necesita rostro.

     

     

     

    09 October

    Mieles

     

     

    Las muchachas tuvieron mucho que ver de aquella, por su fatiga unánime y extraña, con sus ingles empapadas de tanto desfallecer y tanto decir que no a los muchachos del grabado sin nombre. Desde su pequeña intransigencia mediaban en la lucha del más triste amor, ojos amoratados por S., labios más húmedos que nunca al haber sido arrojados del paraíso por no sé qué lúgubre extranjero. Ellas temblaban únicamente, se morían temprano como si les fuera en ello la vida, qué risa, su voz que deambulaba por la linde incomprensible del tiempo, su sexo puro aunque sin apenas sumisiones los lunes y los jueves, parcialmente atolondradas y parcialmente también felices. Alguien debería escribir su dislate para tiempos venideros, alguien debería hurgar en su puntito rosa, por lo menos un poco. Como si con ello les pagáramos el vicio, dicen, ese deslumbrado escozor. Pobres...

     

     

     

    14 September

    Trazas

     

     

    A lo peor no es él todavía y espera saber a quién espera el muchacho teñido de rubio. Desde tu voz todo se vislumbra, el mar carece de tiempo, desde tu voz todo se convierte en mohín reiterado. Van a venir en tu socorro, te darán placer. No obstante te entregas a una nueva sumisión, el odio estraga cualquier promesa que tengas que recordar. Ayer la niebla rodeaba tus rodillas con ahínco. A lo peor no hay manera de que sea él el que debe disfrutarte. A lo peor nos dice palabras que semejan ser algún engaño y no son más que bollos para mojar en la leche, historias de santas y de santos, muchachas en cuclillas. Cree en el humo. Imagínate que nadie está contigo, sin embargo te pertenece su bondad, o su amargor. Sin apenas quererlo ya te has marchado, lo mismo que todos, y fustigas las sienes con fiebre porque es un cuerpo aterrado también el que escruta tus caricias horrendas, el que no está. Apiádate de mí, te contesta sin desprecio.

     

     

    26 August

    Conos

     

     

    Alguien camina cerca de ella como si se tratase de un aparecido cruel, alguien suplanta en su sonrisa el amor. ¿No somos nosotros quienes deberían apurar su secreto?, le inquieren. Ella querría atravesarte los ojos con leznas suaves. Ella borrará de sus venas cualquier semejanza con aquel hombre que todo lo eternizaba debajo de su plenitud torpe. Alguien, no obstante, se acerca hasta ella. Celebrarás su vulva, estiman que su piel encierra el mapa del tesoro, lo inflama con suma timidez de inmediato. Come de su boca. Sucede a menudo que nadie ha recordado lo más imprescindible, el vestido que cuelga sobre un verde denigrante, la ropa interior que se ha lavado, y para colmo de ofensas se hacía sin ton ni son la noche. Ofrécele también un precio sublime por no cansarse contigo, dile que la quieres sin que te dé pavor. No es más que su otro nombre, el de los oficios imposibles. Obdulia se estremece.

     

     

     

    11 July

    Flecos

     

     

    Desde el poema no se distingue, no se le advierte ningún parecido con la fallecida, no conserva siquiera sus vellos en cajitas, no está tampoco con vosotros. Habrías de valorar bien su fama de bucanero, recordar su sempiterna cantinela en el instante justo de despedirse de ti. No creas que no te estimaba en lo posible y en lo diverso, haciendo que se iba cada vez que te idolatraba, imaginando por tu culpa y para ti pecados riquísimos. El poema recurre a tu vestido, te lo quita de golpe como si un leve temblor cerrase tus párpados y azotara tus nalgas con avivado deleite. Van a abrazarte ahora mismo los gnomos. Por otro lado, ningún niño contempla el efecto que produce tu martirio, tienes mucha fortuna, tienes un incipiente lunar que no te corresponde y que alguien extravió sobre tu espejo, el día más agrio, el día que tú quieras...

     

     

    02 June

    Vellos

     

     

    Se requiere un don especial para terminar con todo, no hay nadie asomado a la ventana a quien insultar, su camisa esta vez es completamente blanca. ¿Quién es el que aguarda a ser reconocido por ella? ¿Dónde estaba la noche de los actos, la de los actos menos dolorosos, dónde constaba su predicada honradez? Quienquiera que fuese se trataría de alguien abrupto, su cuello cortado con suma celeridad, como si no quisiera haber sido jamás el convicto. El no merece estar ahora en este cuarto. La dama desolada, con su cabello rapado y su grandeza, yace exhausta y satisfecha. Nadie la reclama por ahora, es su coño pasto de tahúres. A lo mejor no debes socorrerla. Es tarde cuando menos lo esperas y fuman un tabaco distinto que ya no soportas. Has de orinar primero para no quedar, le dice. Quienquiera que fuese no es el adulador que deseabas, con su boca triste, lo mismo que un embozo, con sus manos atadas a tu espalda, lo mismo que un escorpión sin veneno ninguno, con alcohol y pesadumbre.

     

     


    09 May

    Penas

     

     

    De súbito quieres repetir las palabras. Hay caminos que llevan a su sueño y otros más desmañados aún que retroceden ante el grito, no puede ser, en la vida hay dulzuras que no reconoces. Cualquiera conseguirá aproximarse y sellarle en los labios la promesa cuantiosa, la malaventura inclusive, el azar que martilla sus sienes de nuevo para causarte más lástima. En lo sucesivo te tendrás que cerciorar de que el amor renuncie también al almagre, a la ignominia. Lo crees sencillo, dirimir entre sus abrazos la pródiga destreza, la geometría de su carne establecida sin ti mas cerca de ellos, como un paso equivocado que dieron las muchachas al quererlo despacio y al quererlo desnudo, adentro, más adentro. Ahora mismo ya es posible gozar: mostrar sobre su retina el espanto y también la proeza que significa no estar aquí, pero tampoco haber estado nunca, permitir que sus pezones ablanden la bruma, que nadie lo sepa sin embargo, ocultar el asombro cuando llaman a la puerta, confesarse sublime. Dejas que llore. A una distancia exagerada de tu cuerpo se halla su fantasma más fiel, deja que llore, que te enseñe los cromos y las guerras de aquel verano, que chupe y que chupe hasta confundirse con el semen de L.

     

     

     

     

    22 April

    Nubes

     

     

    Detrás de ella no se percibe la oscuridad, sino el tramo más inaccesible que logres retener en tu memoria. Acacias, un sitio a la deriva, muchachas perezosas que observan el paso desolado de los trenes. Parecería bastante con contar su melodía insufrible. Si supieras que al otro lado de su rostro había tanto desprecio como rosas, si supieras su enorme deferencia para contigo. Amaba tu aliento y obtenía el placer que ninguno esperaba, lo recuerdas de ese modo también, yerto, sin vestidura y pidiendo a gritos la salvación que solamente tú aprenderías a ofrecerle para luego arrancarle las pestañas deprisa. Detrás de ella, sin embargo, no habita más que la lluvia, bajo su espalda las heridas conservaron su tragedia escasamente bochornosa, no debes marcharte. Nadie querrá admirar sus músculos podridos, su azalea más remota, es el hombre que falta.