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24 November Me leen los amigos
Se dice, se cuenta, se rumorea... que el próximo viernes 27 a las 21 horas y en León, en la buhardilla del CCAN, una serie de gente* con muy poco sentido común se va a poner de acuerdo para leer textos de un tal Luis Miguel Rabanal. Si andas bien de tiempo y te apetece, o si pasas por allí y se te antoja fisgar un poco, ya sabes. Además tengo entendido que incluso se admiten lectores espontáneos.
* Los que no tendrán nada mejor que hacer esa noche serán Eloísa Otero, Alfonso Xen Rabanal, Alberto R. Torices, Vicente Muñoz Álvarez, Ildefonso Rodríguez, Víctor M. Díez, Amancio González, Félix Fernández López, Jorge Pascual y Raquel Lanseros. A todos ellos GRACIAS por anticipado. Sin olvidar a Julia D. Velázquez por su cartel, que no sé cómo diablos ponerlo aquí y ahora.
Otras y otros, pofesionales, lo han sabido hacer mucho mejor que yo, fíjate en ellos:
Reza lo que sepas Bacovicious Por si tú quieres, hoy libro Web del CCAN 22 November Elogio del proxeneta en Archipiélago Avilés
Fernando del Busto, siempre tan atento, lo dejó perfectamente clarito hace unos días:
lunes 2 de noviembre de 2009 Elogio del proxeneta
"Qué descorazonador es todo". Con esta frase inicia, y cierra, Luis Miguel Rabanal (Riello, León, 1957) su Elogio del proxeneta (Ediciones Escalera, 2009) su primera incursión en el mundo de la narrativa, aunque el texto final ofrece numerosos rasgos de poesía, incluso uno se atreve a decir que roza ese territorio tan complejo y difícil de definir como la poesía en prosa. De hecho, aparece en varias ocasiones una construcción de frases muy frecuente en su poesía, como es la utilización de un infinitivo seguido de dos complementos ("Mirar el mar con los ojos de mi hijo", cito de memoria uno de sus poemas), aparece en varias páginas al igual que frases que recuerdan el lenguaje poético como repeticiones para marcar un ritmo en la lectura, el uso de metáforas o numerosas figuras literarias. Ese pórtico del libro no es baladí. En él resume la desesperanza y angustia que rezuma el personaje principal, el dueño de una casa de citas que, en su diario, ve pasar su vida y la enfermedad que termina matándolo. El ambiente opresivo y una sexualidad omnipresente llegan a saturar en algunos momentos al lector. En ese momento, recurre a la ironía como vías de escape para el lector. Nada es ajeno a los dardos del autor, ni su propio mundo (no creo que sean casuales las referencias a Memé o Cáncer de invierno), el Franquismo, la República, la literatura, incluso su odiada Iglesia, a la que fustiga con dureza. Con todo, uno piensa que Luis Miguel Rabanal es más poeta que narrador. Al libro le falta dar un paso más, el mundo irreal debería ir más allá de esa sordidez en la que se desenvuelve, enriquecerse. Elogio del proxeneta no es un libro fácil ni cómodo de leer. Pero que conviene descubrir, aunque sólo sea para no olvidar el dolor que nos hace vivos.
Post data Existe un error conceptual en mi comentario. Los sentimientos de odio que se atribuyen al autor corresponden, en realidad, al personaje principal, al proxeneta que narra el libro.
Publicado por Fernando del Busto en 13:27 Etiquetas: Literatura 6 comentarios 12 November Elogio del proxeneta escrito en el viento
José Ángel Barrueco reprodujo en su bitácora la anotación "24 de febrero" del libro:
SÁBADO, OCTUBRE 31, 2009 Elogio del proxeneta, de Luis Miguel Rabanal
Me puntualiza Virginia que se asomó a ser achuchada y a charlar pero dio conmigo en el suelo con los vaqueros resbalados, como muerto, desencajado y lívido, empuñando mi pene con las manos y unas gotitas entre amarillentas y blancas sospechosas en la cúspide, con lo cual ella ponderó que habría sucumbido a un orgasmo laborioso y fulminante. Nos reímos ahora porque podemos reírnos sin molestar a nadie que si no… Ella, desnuda como lo suele estar en el relax que media entre cópula y cópula y barullos, los barullos de Virginia son ecuánimes, puso a la Casa putas arriba y recurrió con desparpajo a un Samur. Laura, campechana y feliz, no se lo creía. Charlotte únicamente exclamó ohlalá que estamos apañadas… Betty, deshecha en llanto, observaba con lágrimas sinceras el paisaje y tuvo el aplomo de jabonarme los devueltos y arreglarme el pantalón. Me daban por difunto todos, incluidos los clientes de mis casquivanas que cedieron en la rudeza del flirteo al avistar la batahola y los del gas ciudad. Más adelante, ya en esa casa de locos que tildan de Residencia Sanitaria Virgen Blanca, le notificaron los doctores que el fatal desenlace, tal como ella les aseguraba y ellos confrontaron, no se había producido. No se demorará, descuida. A grandes rasgos fue este el argumento de Virginia.
Publicado por JAB en 11:03 AM Etiquetas: LIBROS
15 October Elogio del proxeneta se va con los amigos
Puedes leer unas breves impresiones en David Murders sobre el libro que nos ocupa.
Y qué decir de Alfonso Xen Rabanal y de su Niebla, constantemente recomendando este libraco...
Todo viene bien y todo se agradece.
09 October Elogio del proxeneta de Filandón
Reseña, firmada por Nicolás Miñambres, aparecida en Diario de León, en el suplemento de cultura Filandón, el pasado 20 de septiembre.
Antes me gustaban las mujeres y ahora lo que me gustan son las onomatopeyas
Elogio del proxeneta Luis Miguel Rabanal. Ediciones Escalera (col. Trayectos), Madrid, 2009. 142 pp.
Determinadas circunstancias, como se indica en la solapa del libro, han impedido la publicación de Elogio del proxeneta, escrito entre 1996 y 1997. El retraso no es sin embargo obstáculo para la calidad de la obra, creada desde la intemporalidad, como toda la magnífica producción poética de Luis Miguel Rabanal. La «Nota del editor» y «A manera de prólogo fallido» (escrito por Horacio Estanislao Cluck, presente como personaje en la obra) advierten al lector del hallazgo de unos cuadernos, pretexto del manuscrito encontrado. La estructura del libro se ajusta a ese teórico modelo: se trata de las anotaciones personales de un proxeneta, escritas a lo largo de un año, de condición muy peculiar. De ello es buen reflejo la confesión que sirve de epígrafe a estas líneas. A pesar de que mantiene un rígido archivo de sus chicas, «mis pupilas, mis trotadoras», que ocupa más de la página 38, es evidente que estamos ante la descarnada alegoría de una vida dramática. No faltan observaciones desgarradoras por su plasticidad: «Pesan en las manos las tardes, en la boca se diluye la noche como néctar atrasado que enceguece. Quiero dormir y me nacen ampollas en los ojos» (p.15). El narrador describe su estado y reflexiona (con dolor unas veces, con valentía otras, pero siempre con tristeza y desasosiego) sobre su condición. El sexo libera sus angustias, pero nunca es una experiencia placentera en el sentido convencional. De ahí el título de Gamoneda, como epifonema de una queja: «Que sí, que sí, que ya estoy harto. Arden las perdidas».
Acorde con la situación desolada va desgranándose el texto, de llamativa expresividad. Dueño de los secretos de la creación literaria, Luis Miguel Rabanal alcanza altísimas cotas literarias recreando el dolor, la soledad, la vida de alguien que sufre. La obra, muy por encima de estructuras convencionales y de imposible etiquetación ordinaria, tiene una teórica segunda parte, de impresión mucho más dolorosa y desangelada. Casi nada de «mártires y santas» tendrá el personal religioso que atiende al narrador recluido en un hospital a partir del 1 de marzo en sus memorias. Si las referencias de «las pupilas y trotadoras» de la teórica primera parte eran casi siempre elogiosas, las del personal religioso de la segunda resultan sobrecogedoras por su dureza. El sufrimiento desborda la fuerza del narrador, sumido en la desesperanza y con una duda agónica: «¿Me habré perdido algo realmente sustancial del libro de cuentos que es la vida? ¿O de ese otro, el de las vidas de mártires y santas forrado con periódicos?» (p.118).
Obviando estas alusiones a una posible estructura temática (que alicortaría el libérrimo vuelo estructural de la obra, así como las mínimas referencias leonesas), Elogio del proxeneta es un trabajo memorable. El placer del sexo y la experiencia del dolor humanos acaban siendo el haz y el envés de lo que es la vida. Pero estas páginas no son una crónica de tales experiencias. Son una muestra poética y filosófica de la sublimación del dramatismo. Un símbolo estético de honda polisemia.
Me he tomado la libertad de reparar unas pocas erratas o inexactitudes con que me topé en la edición digital, que es la que conozco. Confío en que a N. M. no le importe. Y, de paso, manifestar mi extrañeza por lo de "mínimas referencias leonesas". Así, de memoria, contabilizo unas cuarenta y cuatro...
29 September Elogio del proxeneta repite en Hank Over
Gracias, v.
lunes 14 de septiembre de 2009 ELOGIO DEL PROXENETA
22 de noviembre
Es el instante, o sería apropiado escribir la rugosa noche, de la no convicción y del mal sueño que se prolonga. Hasta dudo ya de que realmente more bajo este techo y no en el de Rodeo o en el de La Sal. Si ni creo ser yo quien me invento en lugares diferentes, sin pasión, sin desprecio, o soy el que admite su error y se diluye en la torpe ortografía. Sucede que me emborracho con frecuencia de ciclos improbables y me desorienta ese azar. Cómo, si no, se justifican mis ganas de retirar las ramas de los paleros que me impiden ver el lago. Si todo es terror y decadencia física que abrasa, pese a tenerla ya sabida; si uno nunca fue dichoso en la querella barata del bienestar y de la copita llena. Habría que añadir que la copita bien pudo servirse repleta de beleño, del tirano y subjetivo que aturde y que, si bien nosotros porfiamos, no nos mata. Que lo confirme mi ropa amontonada en una esquina del cuarto, en tanto yo le sorprendo otro punto de fuga al dolor, mi consejero habitual, y toco mis manos y me consta que no se hospedan aquí ya, cobardes manos mías. Y ahora qué hago yo. Sin ellas.
Charlotte acude a consolarme y no me tienta. Se la ve radiante debido a que se aproximan, para mí, los aciagos días del cobro y la espío a través de una rendija sumándole a su pequeña fortuna algunos ceros en el Banco de Bilbao. A lo mejor después, una chupadita rápida. Leo de lo que ella me trajo en verano y yo casi marginé. Hermosas palabras las del postrado Joë Bousquet que me plantan en el ánimo más grietas. El amor con sus alas de cólera. Bastante más desconsuelo del que alimentaba antes. Y ganas de llorar, pero como sollozaría un galápago ermitaño. A lo mejor, ahora sí, Charlotte se me hace necesaria y me consiente hurgar un poquitín en sus adentros, sólo para explicarle que siempre la he amado y que la soledad...
Luis Miguel Rabanal, de Elogio del Proxeneta (Ediciones Escalera, 2009). http://luismiguelrabanal.spaces.live.com http://www.edicionesescalera.com/libro.asp?codart=TRA004
Publicado por Hijos de Satanás en 9:48 Etiquetas: recomendaciones prosa 0 comentarios
24 September Elogio del proxeneta con mucha Esperanza
Esperanza Medina tuvo el gesto de encajar en su blog un párrafo perteneciente a la entrada "21 de junio" de don Eulogio, y más cosas. Gracias, gracias.
sábado 5 de septiembre de 2009 El elogio que no elogia, pero conmueve
Ésta es una parte del diario del proxeneta que el escritor Luis Miguel Rabanal humaniza (y poetiza, lo que puede parecer el más difícil todavía) en su libro Elogio del proxeneta, publicado por Ediciones Escalera:
"La hora más ridícula y aburrida, las cinco de la tarde. Nada, ningún ruido con que celebrar el tedio, ninguna de las pequeñas porque duermen hoy en sus domicilios, sin que les sirva de precedente bobo, las profusiones de carmín y mal esperma. Nada tiene prisa, ni el Tissot se atreve a adelantar su malgastado tiempo. Todo aquí, en mi memoria, y he de sonsacarme proezas extraviadas, o no, agruparlas en hileras curvilíneas de palabras, encontrar en ellas otra edad y gritar en casa, solo, a solas con mi traje de faena y, si cabe, llorar inmensamente, como Betty sabe hacerlo. Se me ocurre pensar en Goyo, aquel amigo que nunca más volví a ver apoltronado en los pupitres de la escuela. Puedo fácilmente imaginármelo, subido a algún tejado porque, seguro, un día u otro se arrojará a la calle. Él era así, burro y tenaz y decidido, y nos proponía en broma que habría que dar un escarmiento a las mujeres de la localidad para luego poder emborracharse. Era pura dialéctica. Le llamábamos Goyo el Mantecas, por sus masturbaciones magistrales, por su habilidad en el manejo de la cacharra a doble mano. A veces le teníamos envidia: tanto no aguantábamos. Era un niño triste…"
Para saber algo más: La crónica de León La voz de Avilés
Ilustración que Mik Baro hace para uno de los personajes de Luis Miguel Rabanal, se pueden ver más en su blog
Publicado por Esperanza en 8:50 Comentarios: 4 Etiquetas: Poetas 11 August Elogio del proxeneta de visita en Hank Over
Hace unos días en H. O.:
27 de julio de 2009 ELOGIO DEL PROXENETA
31 de mayo
De pequeño me narraban habladurías pintorescas de niños malos que se convertirían, a no tardar, en irascibles vagabundos. Veamos. Tuve la ocasión de resguardarme del peligro entonces, con sólo palabras dichas por mi abuela, o por padre cuando le acompañaba para acarrear en mi morral cientos de perdices. Recuerdo una leyenda en especial: un poblado en las montañas nevadas de León, un hombre recién llegado y misterioso, un muchachito que lo sorprende en algún acto contranatural, se trataba, creo, de una cabra, la pertinente denuncia por parte del muchacho a la Autoridad del día, el Concejo reunido y la expulsión a latigazos del hombre misterioso. En la Cruzada aquel extranjero regresó y de un tiro de pistola, soto voce una Astra 901 automática, ejecutó al otro, que ya no era un guaje. Años más tarde lo conocí. Se llamaba George F. y me acreditaba la repulsa radical por el ganado caprino. Hicimos juntos uno o dos mercados y se perdió en prisiones. Estos recuerdos los traigo a cuento porque últimamente me paso las horas, como un tonto, desentrañando mi trayectoria y, por si sólo fuese esa la rareza, además me asusta recordarlo, volverlo a vivir como si nada sucediera sin mi permiso en mi cerebro. Y es grave y estoy chiflado. Es lo que me asegura Virginia cuando viene. Y apenas viene la gran zorra.
Por la noche no tengo más remedio que enojarme. Tanto escribir en el cuaderno abreviaturas de mi vida que romperé, lo mismo que rompí los doscientos cincuenta y tres cuadernos anteriores, y eso que eran bonitos y de una elocuencia majestuosa y sensible, me alcanzan noticias de C., el Don C. de tres al cuarto, que reclama reunirse conmigo en Sants. Si decido ir a su encuentro, ¿qué hacer ahora con mi cama nueva?, y si me niego, ¿qué con Clarita, su rehén precioso y maculado?
Luis Miguel Rabanal, de Elogio del proxeneta (Ediciones Escalera, 2009)
Publicado por Hijos de Satanás en 10:46 0 comentarios Etiquetas: recomendaciones prosa
16 July Porque no saben lo que hacen
13 de abril
Una bruma atroz y atípica nos fuerza a no hacernos a la mar. Lo cual conlleva permanecer tumbados en nuestros lechos respectivos porque las señoras, con las neblinas y la intemperancia, se preocupan de ellas mismas con duplicado énfasis. Se miran las unas a las otras, se yerguen hasta las axilas su atavío de abadesas y vitorean al Altísimo, se impregnan la palma de sus manos de saliva, de mantequilla de la Central y de leches de varón para acariciarse con arrebatos de furia desalmada orificios y canales, se besan con la deferencia de las muchachas extraviadas en el bosque que han encontrado su baya de acebo contra el enojo y, al declinar la tarde, a su lobo y señor dispuesto a serenarlas con lindezas, se embrutecen literalmente con Calisay y vinos consagrados, menstrúan en la calle y, si nos pudiésemos asomar y distinguir el espectáculo, las veríamos gozar porque presagian sus adornos que descargará la lluvia, pródiga y meliflua. Por megafonía retumba y retumba La Traviata.
En la página 123 de Elogio del proxeneta.
22 June Elogio del proxeneta con galbana
En el diario El Mundo de León del jueves y firmado por Eloísa Otero:
EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (62) / El reto de Rabanal June 17, 2009
EL RETO DE RABANAL El poeta de Riello continúa escribiendo con exquisito oficio
‘Elogio del proxeneta’ no es solo un título provocador, con el que Luis Miguel Rabanal quiera dar "leña al bienpensante". No. El propio poeta de Riello explica que ese título fue una especie de "desafío o pelea" consigo mismo, a ver qué diablos sucedía. Para los fans de Rabanal, que somos muchos, es un gustazo que este libro, escrito hace casi trece años, al fin haya visto la luz en papel (búsquenlo en http://www.edicionesescalera.com/).
Se trata de un texto híbrido, experimental, el diario medio apócrifo de un hombre cansado que conoció tiempos mejores, a caballo entre la prosa y la poesía. Un libro que rezuma tristeza y dolor, sí, pero también melancolía y mala leche, humor y muy poca corrección política, erotismo y ternura, fantasía y parodia… Como alguna de la poesía de Rabanal anterior y posterior a 1997, año desde el que permanece postrado por culpa de una tetraplejia. "Así y todo", dice el autor, "y con dolores", continúa escribiendo. Y no sólo con exquisito oficio, habría que añadir, sino con ese don suyo para la dulzura amarga y lúcida que impregna la memoria encadenada por el sufrimiento. (Llueve inmensamente, / como en los días útiles. / Cuando el desamparo era / inmisericorde y te amaban sin fin).
Sostiene Rabanal que la discapacidad es una "putada horrible", a secas, pero no tiene que ver con otras cosas. Escribir se ha convertido, para él, en dictar a una pantalla. Desde su blog, ‘Mas palabras para olvidar’, busca el contacto personal, de proximidad y cercanía "con el lector posible que te corrige, te insulta o te comenta o te copia".
No publicaba un libro desde el 2000, pero ahora llega éste de narrativa y anuncia varios más de poesía, uno ilustrado por Amancio González y otro por Juan Carlos Mestre. Sin olvidar la edición en internet, hace un año, de un magnífico poemario: ‘Camineros, jícaras, verdugos’.
"Ahora mismo, mientras aguardo la salida de dos libros de poesía, me pregunto si merecerá la pena ponerme a escribir como siempre lo hice. Y no será por culpa de las dificultades físicas, que a ésas ni caso", dice él, retándose a sí mismo una vez más.
Posted in * EL ESPEJISMO DE LA GALBANA / Una columna en EL MUNDO, Opinión, Libros, * ELO, Artículos |
http://islacocotero.blogsome.com/2009/06/17/el-espejismo-de-la-galbana-62-el-reto-de-rabanal/
16 June Elogio del proxeneta de nuevo en la ciudad
JUEVES 11 DE JUNIO DE 2009 Uno de los textos de Elogio del proxeneta, de Luis Miguel Rabanal, que leeré mañana.
7 de junio
"Los días de junio qué tristes. Desde la ventana contemplo los colores vivos de la gente, las faldas cortas, los bíceps irrisorios de los muchachos y me veo en el fondo de un abismo y me sé traicionado por todos y por todo. Tampoco es lo congruente escribirlo aquí. Pesan en las manos las tardes, en la boca se diluye la noche como néctar atrasado que enceguece. Quiero dormir y me nacen ampollas en los ojos.
Antes escribía con temor, pausadamente, vigilando que mis palabras expresaran sólo aquello que buscaba, como la primera vez que abrí un libro de Cirlot y me sudaban las horas y quería reescribir su sueño. Ahora carezco de límite alguno para ahogar mi penitencia. Ginebra, lápices mordidos, encerrado en casa, entre esas sombras que acechan en la calle La Sal, en Xagó si me adentrase todavía, más ginebra, el recuerdo de algún hijo que se perdió en octubre. Y muchachas, muchachas, muchachas, muchachas bajándose el short principalmente."
(Elogio del proxeneta, Luis Miguel Rabanal)
Publicado por alfaro en 20:52 13 comentarios Etiquetas: Elogio del proxeneta/Luis Miguel Rabanal
Debajo, urls (?) que tratan la presentación multitudinaria del viernes pasado...
http://archipaviles.blogspot.com/2009/06/fallo-fallo.html http://alfaro-laciudadsinnombre.blogspot.com/2009/06/apuntes-para-la-presentacion-de-el.html
14 June Entrevistas y asustadas08 June Presentación en palacio de Elogio del proxeneta
Pongo en tu conocimiento que el próximo viernes día 12 de junio, a las 20 horas, tendrá lugar en Avilés, en el Palacio de Valdecarzana (zona Ayuntamiento) y en rigurosa primicia mundial, la presentación del libro "Elogio del proxeneta" publicado recientemente en Madrid por Ediciones Escalera en su colección Trayectos. Intervendrán Fernando del Busto, periodista, Leopoldo Sánchez Torre, profesor de la Universidad de Oviedo, y M. J. Romero, escritora. Scarlett Johansson, si consigue hacerse con un hueco en su agenda y se le arregla acercarse, pronunciará también unas palabras en el acto. Por último, me consta que aquejado de una inoportuna gripe porcina, al autor no se le permitirá asistir al evento. Ni falta que hace.
Es más que seguro que al finalizar el sarao, siempre y cuando se ocupen más de cinco sillas del aforo, que lo dudo, se llevará a cabo una degustación del afamado percebe candasín y de la no menos aclamada parrochina de Luanco, regado todo ello con espumosa y abundante sidra de la comarca. Entre los más ruidosos se rifarán profilácticos, peluches, zapatos de tacón, misales, Cohibas, tenedores...
03 June En la crónica de León no se elogia nada al proxeneta, o sí
No sé en la edición del periódico en papel, pero en la digital se podía leer ayer:
LA CRONICA DE LEON. 2 de Junio 2009.
Portada > Vivir LITERATURA / Novedad Una vida contada en zapatillas El poeta Luis M. Rabanal realiza su primera incursión en la prosa con una parodia de los diarios
El poeta nacido en Riello en la actualidad. AMANDO CASADO (sin foto, claro) Fulgencio Fernández / León Luis Miguel Rabanal, omañés de Riello, siempre sorprende, para bien. Sorprendió como poeta con una voz bella y diferente en su irrupción en el panorama literario leonés en los años 70 y 80. Y sigue sorprendiendo, como lo acaba de hacer con su primera incursión en el mundo de la narrativa, un volumen de título sorprendente: ‘Elogio del proxeneta’, una profesión que parecía condenada a que nadie la elogiara jamás, aunque el título de Rabanal esconde mucha ironía, como las explicaciones al mismo. “No es muy normal hoy en día comprobar cómo nuestros prohombres -léase: militares, eclesiásticos, banqueros o mismamente los políticos- piden disculpas por sus muchos errores y delitos y desmanes. Mi proxeneta no tiene reparos en pedir perdón por los suyos en un par de ocasiones. Así y todo, si algo tuviese que elogiarle al pobre, digamos que podría ser su enorme humanidad, más o menos parecida a la de cualquiera, por cierto”. Este libro nació como blog, fueron apareciendo sus textos en este espacio en la Red de Luis Miguel Rabanal, uno de los puntos de contacto con el mundo desde que “a finales de 1997, debido a la tetraplejia producida por un derrumbe doméstico, es usuario de una bonita silla de ruedas. Así y todo, y con dolores, continúa escribiendo, (si hasta el célebre programa de voz con que está dictando texto se pregunta cómo lo consigue). Se conoce que hace poco que dejó de fumar y que es bastante cabezota”, según cuenta él mismo en su biografía. Aquellos textos eran “una parodia de ciertos textos diarísticos que yo por aquellos años frecuentaba. El verdadero origen fue un divertimento para uso privado que pronto dejó de serlo cuando intervinieron algunos fisgones demasiado próximos... Alguien se lo llevó corriendo a un editor leonés que enseguida decidió ponerse manos a la obra y al final, como no podía ser de otra forma, claro, no se publicó”. En 1997 nació el ‘elogio’. Estuvo a punto de publicarse en un par de ocasiones y ahora lo ha hecho en Ediciones Escalera. Un libro con formato de diario, irreverente, en el que el socialmente denostado proxeneta llega a tener hasta un punto de ternura. “El protagonista quiere ser metáfora o símbolo o como se quiera llamar de algo que no es únicamente la ocupación denostada del chuloputas. Lo demás forma parte consciente e inconsciente de la historia. Hay unos personajes que se comportan de manera determinada, unas situaciones más o menos verosímiles, la vida que se va anotando en un cuaderno pese a quien pese. La vida contada en zapatillas, vaya, y poco más”. El omañés asegura que este libro le ha permitido jugar a un doble lenguaje, “mi escritura puede ser extremadamente poética cuando es preciso y cuando no, grosera o mordaz, digo yo”, algo que ha puesto al servicio de un libro diferente en el que, reconoce, “me ha dejado más de dos años sin escribir un solo poema, tal ha sido el agobio producido por Elogio del proxeneta”. Bien es cierto que los blogs ‘amigos’ siguen siendo su cordón umbilical con el mundo.
http://www.la-cronica.net/2009/06/02/vivir/una-vida-contada-en-zapatillas-37678.htm
23 May Elogio del proxeneta en la ciudad
MIÉRCOLES 13 DE MAYO DE 2009 Elogio del proxeneta / Luis Miguel Rabanal
25 de abril
Qué descorazonador es todo. Después de haberlo hecho, uno permanece en silencio un poquito más, como si pretendiéramos callar, de cualquier modo, ese murmullo del cuerpo extrañamente quebrantado. Debí suponer que sucedería ahora, en la quietud malsana de la noche, cuando arden los taxis en las calles contiguas y mis entrañas no dejan de ser un vago recuerdo. Ella era así y la hermosura, o bien eso que con frecuencia confundimos y queremos que sea de tal forma, me la entregó de súbito desnudando su pereza y tardando con sus medias porque, protestaba con los ligueros en la mano, aún puedes esperar a que remate. Recordaba haberla visto en octubre en el café de Joro y, de aquella, mi salud no era todavía tan nefasta, ni plural en despropósitos, en daños. Qué sé yo... Lo hicimos muy deprisa, como es costumbre horrenda en ciertos sitios, y se marchó a su barrio. Querría dibujar ahora su piel sobre mi piel, detener el tiempo entre sus muslos y que se entretuviera el sueño en acercarse hasta mañana, hasta el improbable a continuación de un día. Veré si consigo terminar la copa.
Aparte de Charlotte, amiga fiel y platino que se tiñe, nadie hay en la Casa. Cumple de manera fenomenal con su trabajo y yo me digo que la felicidad, el engaño, será algo semejante a ese acto caliginoso que sin amor procura amor a quien lo paga. Es inocente en sus gemidos y me gusta, y por lo demás es tierna. Y su estilo, el cabal para complacer a un ogro. Dónde está de noche Virginia con sus modales delgados como su cuerpo que vale más soñarlo. Nunca volveré a dormir, lo presiento, más qué importa ya a horas tan fatídicas.
...... ......
Así comienza Elogio del proxeneta, un libro que Luis Miguel escribió en el año 1996 y que estuvo a punto de ser editado en León en el año 2000. En junio de 2007 empieza a editarlo en un blog con el mismo título y al año justo lo da por concluido. Por fin Ediciones Escalera nos lo entrega en papel este 12 de mayo. Novela escrita en forma de diario medio apócrifo, donde un proxeneta (pero no solo proxeneta) venido a menos nos cuenta, en distintos planos temporales, los últimos días de su vida. No podía ser de otro modo, es un libro en el que sobresale el lenguaje poético, lleno de situaciones surrealistas, donde realidad, ficción y sueños se funden.
Elogio del proxenta / Luis Miguel Rabanal Ediciones Escalera, Colección Trayectos, nº 4 Madrid, 2009
Publicado por alfaro en 0:47 13 comentarios Enlaces a esta entrada Etiquetas: Elogio del proxeneta/Luis Miguel Rabanal
06 May Más próximamente
Si te apetece leer, en el blog Escaletra se escribe de "Elogio del proxeneta" un poco. Además se me dice que está muy a punto el libro. Vamos, que si pudiese el Eulogio tener pies, uno lo tendría ya fuera de la imprenta. Aleluya.
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