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日志


10月30日

Tres en la Niebla

 

(Ahí pa tras, como diría Juani, Crónicas para decorar un vacío en la niebla, publicó este texto de Elogio del proxeneta. Y por si fuera poco, el martes insistió con un poema de Cáncer de invierno. Y el viernes con otro más. Aquí te reproduzco ambas entradas. Gracias gracias gracias, xen.)

 

 

martes 16 de octubre de 2007

25 de octubre/Luis Miguel Rabanal

 

En silencio y con grandes precauciones porque no cese jamás. Esta ha sido la buena, o lo que es lo mismo, esta habría sido la definitiva y estupenda. Nadie se enteró. La crisis de tos como preámbulo, un ensordecimiento paulatino, las manos caídas sobre la mesa, olvidadas por el tiempo; las piernas paralizándose en una progresión fugaz, como de estallido; el pecho aterrado por lo que aguardaba, el sudor en torrentera y los ojos muy abiertos. La habitación ardía nuevamente y este cuerpo mío se esforzaba por no gritar, al menos, y pase lo que pase, no gritar. Duró lo que suele durar un orgasmo exiguo. La noche se lo llevó de paseo con ella por las calles céntricas. Luego la normalidad, si es que existe eso, con lentitud, abriéndose paso entre mis músculos, mi boca retorcida recomponiendo una mueca más, las manos temblorosas rebuscando la pastilla tarde, heces por doquier... Un asco.

 

 

extraído de "El elogio del Proxeneta" (si pinchas, conexión directa al lupanar)

cada vez más y más me flipa este Eulogio...

 

Publicado por xen Vinalia 23:06 0 agujeros en la niebla    

 

 

 

martes 23 de octubre de 2007

cáncer de invierno/Luis Miguel Rabanal

 

XX

Si busco semejanzas con otro discurso que ayer

se me oponía y me sudaban las manos al pensarlo

y era incómodo visitar aquella sala

con muchachos al acecho de mi voz ebria,

esperando mi desvanecimiento y mis palabras

que al desamor decían

eres lo que busco y nada te halla en mi memoria,

confiando en que esta vez sí verían al poeta caer

sobre la alfombra, con los folios volando

en desbandada muy sublime...

Alguien me miraba y conmigo se recostó

mientras oscureció lejos de allí el mal poema,

y sonreían como si fuesen verdad tantos infundios.

Hoy mi lección carece de episodios y leo tenazmente

textos desmembrados, esquinas felices de mi vida

y algún fastidio de esos que argüir

cuando falta mucho aún para finalizar la fiesta.

También hoy una mirada asoma su flequillo

entre el clamor vagamente lírico del necio invitado.

Le agradecería sus ojos que me ven como no soy,

como no seré ya nunca, su boca de ciruela

y su juventud terrible,

su perfume que sé de magnolia y sus libros en uso.

Es la última vez que coloco mis poemas

sobre una luz chocante, eso me dije,

y dejé pasar las horas

y me emborraché, como cosaco.

Lo habría dado todo por supuesto.

 

 

Publicado por xen Vinalia 20:45 3 agujeros en la niebla     

 

 

viernes 26 de octubre de 2007

 

XXII

Volver a intentarlo y que el poema restaure

su propio desecho, que se figure un niño

al amanecer de algún invierno extasiado ante los copos

que caen pesadamente de no se sabe qué tristeza,

y deje su abrigo en el viejo arcón de los abuelos.

Que este poema derive en insana cortina que se corre

sobre lo yerto, y ojalá la casa

no soporte el peso del error, como nosotros,

y el tiempo sea gigante que aplasta

desmedidamente el precipicio.

Al igual que los hombres encienden fogatas por que huyan

la miseria y el hambre de los lobos,

escucha mi voz que enturbia tu descanso y eterniza

en tus labios el ruido que producen al nacer

las cosas, gritos de quien regresa a su suplicio

como a un encierro y clava en sus pupilas

alfileres de oro y geranios crueles.

Yo he visto mi vida sin azogue en un espejo

y me vi tal como no era, muchacho

enfermo que anotaba palabras en un libro de Pavese,

que amaba con esfuerzo el licor de una boca sin frutas

y maldecía la noche como a una mujer hermosísima,

muchacho de cuerpo tumefacto por la niebla

que reparó en tu cuerpo, y allí

negaba su dolor y su memoria.

Alguien que me engaña ahora en su desmesura

y era yo cabizbajo, denigrando la edad imbécil,

la que se nos ha ido para siempre.

A veces no deberíamos dar valor a quien nos traiciona

a menudo, pero es nuestro su dislate.

Dentro de mí, como pasan vendimias y mareas,

habita un personaje cuerdo que da mucha lástima.

 

 

... gracias, Luis Miguel por este poemario... es la hostia

 

podéis conseguir Cáncer de Invierno en, por ejemplo, aquí

 

Publicado por xen Vinalia 18:36 0 agujeros en la niebla    

10月26日

Katowice

 

Desde su Factoría imprevisible de Turón, a un lado sus Instalaciones, Acciones, Arte puro experimental, etc., cáustico, crítico, juguetón, Nel Amaro se reconcilia momentáneamente con la Poesía y te obsequia con los siguientes poemas de su libro inédito Katowice. Eso, que viva la República.
 
 
 
AUNQUE tú no te lo creas
Jane Birkin en persona
me cantaba al oído
"Nous nous aimions
le temps d´une chanson".
No te lo creas si no quieres
pero cualquier adolescencia pasada
también pudo ser mejor.
 

NO hay para mí otra lectura mejor
que las páginas necrológicas
de los periódicos
donde ver con alegría cómo se van
de este mundo antes que yo
mis contemporáneos.
 

JOVEN poeta, guapo, culto,
con posibles, incluso homosexual.
Dentro de cien años
ninguno de los dos
estaremos aquí ya
para festejar
el centenario de tu nacimiento.
 

ESCRIBIENDO un poema de PAZ
me salió un verso por la culata.
(Y es que a los bolígrafos,
como a las armas, también los carga
el Diablo.)
 

JAQUE mate al Rey.
¡Viva la República!
Nada más es una partida
de ajedrez.
 
 
10月23日

Caricias

 

 

Con la brevedad de las horas que ya han sido vividas, con la náusea que producen los días de excesiva lluvia, con la mirada de los que no han vuelto el rostro para mirar por última vez, con el desprecio de las niñas, aquellas criaturas diminutas que ponían sus manos en las tuyas provistas del barro de cada una de las necesidades que se fueron, con el cuerpo cansado y en peligro la noche... Con todo ello van a poseerte. Se conoce que han visto detrás de ti las casonas y el viento, las muchachas heridas y esa carraspera rancia por el vodka. De todas las maneras no te fíes de ellos, son los menos indicados para amarte, les tiembla mucho el pulso si te tocan, se les cae el cabello al mordisquear alrededor de tu lengua, de tanto anhelarte hasta han envejecido. Con solemnidad, con la que apuran en tus pechos los bandoleros más grises, como si nunca hubieras existido. Como él.

10月19日

Elogio del proxeneta y V.

 

  

(La semana pasada, o fue la anterior, los resacosos Hijos de Satanás de Hank Over volvieron a confiar en Elogio del proxeneta. En esta ocasión con la entrada "18 de octubre". Gracias, V.)

 

 

viernes 5 de octubre de 2007
ELOGIO DEL PROXENETA: Luis Miguel Rabanal.

 

Con paciencia, la condena que imponen a los desahuciados los pretendidos eruditos, puedo escribir las líneas más tristes por la noche... Pero no me da la gana. Prefiero recordar, a los postres este burladero refulge que para qué. Recordar y, de paso, enmendar la memoria. Demostrarme a mí mismo que todavía es factible influir con palabras en mis desaseados estados de ánimo. Por si vale, un ejemplo: ¿Qué pintaba yo en aquella casa en ruinas una tarde de diciembre, leyendo un libro de Musil que no llegaba a abarcar, abrazado casi a A.M., la tortillera tiernísima, mientras oscurecía y, cosa rara, permaneciendo sobrio y sonriente, a punto de ver asomar al Visitante con su perfil ensangrentado que regresaba de abatir corzos o fieras similares? La cuestión no es nimia. ¿Qué pintaba en el lugar de mi niñez y a tales horas? ¿En qué episodio de mi historia volví de puntillas a aproximarme a los paisajes prohibidos, a los envenenados pozos del verano? Y sobre todo, ¿cómo fui capaz de distraer el pasado hasta ese extremo? Verdaderamente, no entiendo... Y si la solución al enigma me es negada quizá fuese por negligencia de Bar-Elemig, el más mangante, que me confundía mucho con sus tramas. Historias de terror con faldas a lo sumo: niños descabezados por una rubia limpiadora de los ferrocarriles de vía estrecha, hombres de enormes glandes amputados expuestos en los bares de Albacete, adolescentes de pezones de doce centímetros y pico paseando las orillas calmosas del Bernesga... Cositas así, lo cotidiano de la calamidad que Bar Lana nos tarareaba cuando estaba en vena. Y aquí mismo, entre nosotros, a estas alturas de la noche, y de mi vida, qué ocurrirá si no vislumbro nada. ¿Qué es lo real y qué lo que nos cuentan? Engorroso menester, a que sí.

 

********
Agregar que las jovencitas, en las jornadas precedentes, parece que han perdido entrega y lustre en la labor. Yo, sentado a cancelar a mi yo flamante y a mi pesar, y ellas, tan encantadoras tantas veces, ramoneando por activa y por pasiva y permitiendo a sus clientes relaciones largas y exitosas, besos mudos de película y poses encomiables. Lo que no consentiría alguien mínimamente cuerdo. Yo lo estoy, o me da esa impresión. El negocio del sexo exagerado es el negocio. Hablar con Charlotte mañana en extenso del asunto. Reconvenir a Laura por no dejarse entusiasmar el otro día. Reparar en los objetos que circundan nuestro dolor como si nada, pero que nos son humildemente necesarios. Ajustar cuentas y vivir tranquilo los meses del otoño, tan adustos y repletos de peligros, tan hechos para dormir con placidez con quien nos quiera.

 

********
Viene ahora lo peor. Lacrar por hoy el cuaderno y terminar de golpe una noche que alguien restará, sin prisas, corazón, de nuestra gruesísima factura en fecha no lejana. Apagar la luz, entornar como cada madrugada los párpados, encender la lámpara de nuevo, pues a uno se le olvida engullir las grageas de colorines y son imprescindibles según afirman los internos residentes; ahora sí, apagar la luz, entornar los párpados, nadie acaricia tu vientre debajo de las sábanas, sabandija... Pensar en una cosa. El mar. El mar del Norte, el ceniciento mar de tus atunes.
.
Luis Miguel Rabanal. Extraído de Elogio del proxeneta (
http://lacomunidad.elpais.com/elproxeneta/posts).
.
Estremecedor, afilado y refulgente como una esmeralda en bruto al fondo de un cenagal, el libro/blog de Luis Miguel Rabanal es una de las recomendaciones imprescindibles para los hijos de Satanás en estos primerizos días de otoño. De lo mejor, sin duda, que uno se puede encontrar en la red !!! v.

 

Publicado por Hijos de Satanás en 9:32  

Etiquetas: recomendaciones para el muevo milenio

 

1 comentarios:
xen dijo...
a mí, desde luego, me tiene enganchado...

6 de octubre de 2007 18:45  

 

10月16日

Dos poemas

 

 

Lejos ya de las Hojas de poesía Mondego, José Luis Campal Fernández, su creador y agitador, se ha convertido en los últimos años en un nombre imprescindible de eso tan difuso como es la Poesía Visual reciente. Suyas son estas "satiricaturas", como él gusta llamarlas.

 

 

 

 

EL TERTULISTA SESENTÓN

 

El día que, vegetando en el asilo,

olvidado, solo y de babas perdido,

alguien pregunte «en la vida qué ganaste»,

mírate ese negro corazón ya podrido

y ahógate en el mequetrefe que te soñaste

pues para tus efebos pesabas cuarto de quilo,

a lo que jamás llegó de tu obrilla lo leído.

 

 

 

EL RECADERO DE LA QUINTANA

 

Si no reparas en su porte, tienes mal la vista,

pues del hipopótamo heredó el grácil ademán

y de las hienas lo selecta que elaboran su dieta;

el solidario compañerismo lo aprendió del caimán

mientras que el altruismo le viene desde la teta.

 

No saciado con desplazar de la foto a sus padrinos,

encargóse ufano tarjetas de visita que rezan «especialista»

en suplementos, colecciones y recados hiperfinos.

Créeme, si en el teatro se desparrama junto a tu butaca,

desconfía, antes que tu opinión, te pedirá la petaca.

 

10月12日

Muchedumbres

 

 

(Efectivamente, muchedumbres, las suyas. Días atrás, Atrocity Exhibition Ciberfanzine publicó este poema raro. Algunos se apresuraron a decir que era horrible. Por eso te lo pongo aquí. Para que también tú puedas horrorizarte con él a tus anchas.)

 

 

September 27

MUCHEDUMBRES

 

No siempre las palabras describen el pesar

que nos aterra, es como si quisiesen descubrir

lejos de nosotros nuestra desmesura, así

nos hallamos un atardecer

ante el espejo que no refleja sino la sombra

de una sombra que bien podría asemejarse

a esto que ahora podría ser que somos,

un cuerpo aborrecible

o el envoltorio desempolvado de un tapir.

Ya ves que desde un principio

se desvanecen tus náuseas por momentos

de todas las miserias, no en vano dilucidas

escenas donde el temblor consideraba

ser menos cortés

que carterista, que loco cómitre en la niebla.

Cada vez que se asoma a la terraza

el rencor, cada vez que mira

bajo su desnudez y confirma que hay pus

y secretos, y no lejos techados de lata y una lluvia

casi terrible como la enfermedad que extrañas,

algo se estremece de súbito.

Por de pronto, también hoy se manifiestan

los cobardes,

banderas y alaridos igual que cada sábado,

grAznar minuciosamente:

dicen que suyo será el reino de los cienos,

son hermanos de sangre de la barbaridad,

ya sabes, lo que a ti

más te divierte cuando los oyes gritar

viva cristo rey, viva la hostia puta.

Por eso decía que las palabras transcurren

conforme a tu desolación, se acercan a tu cuello

y te arañan cual muchacha, sí, sí, encantadora.

 

 

Luis Miguel Rabanal, 2007

del libro inédito "Música para torpes"

 

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10月9日

Recuento de monedas

 

 

Detrás de las casonas vivía una mujer mendiga que adoraba a los niños dándoles dedales de azogue para llevar a sus casas y caramelos ácidos que encontró una tarde justo en el bolsillo roto de un fusilado, de aquellos que morían con la cara vuelta y muy poco temerosos de dios, como debe ser la muerte, les decía a los niños.

Se llamaba Paula, mas su origen era oscuro como las nubes desoladas del temporal, su estatura simple y su voz, de tan diminuta, parecía provenir de algún lugar amable y limpio. A menudo lloraba falsamente y se ensimismaba como cualquiera de nosotros, es decir, nos mostraba su dolor, nos envolvía con su manto raído por las lluvias atroces y en nuestra mano aparecía, casi sin querer, el caramelo.

Al día siguiente los árboles medraban algo más y en la escuela la lección de Cálculo resultaba todavía más tediosa. Paula se iba en primavera para regresar de nuevo, siempre el dos de octubre. Quedaban los niños varios meses sin su madre afable y detrás de las casonas se amontonaría la mugre, la soledad muchas noches y las viejas camisas de culebra.

Dime ahora si recuerdas a aquel niño que se sentaba en sus rodillas y besaba su rostro por última vez.

 

10月5日

Purgatorio de mentiras

 

 

José Manuel Vara, en su tiempo libre Atrocity Exhibition Ciberfanzine, se confiesa bebedor, digo, devoto seguidor de Bukowski y de otras buenas gentes... Eso bien está. Asimismo es el autor del inédito Purgatorio de mentiras, de donde se han tomado prestados los poemas.

 

 

Dios entró en el jodido bar.

 

Dios entró en el jodido bar

vestido de repartidor de bombonas

de butano.

Su aspecto denotaba cansancio,

pero a mí no podía engañarme.

 

Guantes de cuero con dedos a la vista,

gafas negras de mafioso barato

y perilla a lo Mickey Rourke...

pendiente a la moda pasada de moda.

No me extrañaría nada

que llevase un tatuaje

para impresionar a marujas aburridas.

 

Pide una cerveza

y lee con inquietud la prensa deportiva.

Se remanga y me observa distraído,

como pensando:

“¿qué coño estará escribiendo ese de ahí?”

Entonces lo sé:

Dios no es POETA.

 

 

No hay nada más sincero que la propia muerte.

 

Su risa me volvía loco,

era más fuerte que cien kilos de la mejor droga.

Reía con la risa de las diosas

que nos hacen olvidar la miseria de las horas

que vivimos sin amar.

Recuerdo su piel,

frágil como el sonido del viento

atravesando una tubería.

Frío puñal de desiertos

sobre rosales plagados de bichos.

Lo que desconocía

es que no hay nada más sincero

que la propia muerte.

Quizá se reía de mí.

Yo, a cambio, me chuté sus miedos.

No hay nada más sincero.

 

10月2日

Lágrimas

 
 

 

Muéstrale el rostro que jamás escondiste a no ser a quien te obtuvo bajo su desprecio. Dile que no, que hoy llevas ocupada casi la mañana. Junto a ti el sonido del mar ofrece ostentación al vigilante de los cuerpos, como si se tratara de un mercado insólito, el roce que te falta te lo daré de buen grado si me ayudas a entrar en ti, exclama, como si fuese día de extremada tristeza también, su boca en su boca y su glande haciéndose el bruto. Dile que no otra vez, para que se habitúe al sermón del silencio, las palabras que rompen su simetría porque sí, porque sin ellas el fastidio debería ser el límite. Si solamente es tu vientre, ¿de dónde han surgido? A menudo cuentan por los dedos el tiempo que les falta por contar: argüir la postración, herir más deprisa de lo necesario, insultar a quien aún no tiene nombre. ¿Cómo es de desproporcionado su sexo si lo besas?