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Más palabras para olvidar

Espacio tostón y desastre del poeta Luis Miguel Rabanal

Luis Miguel Rabanal

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July 01

Príncipe azul

 

 

No sé si te acordarás de dónde estabas tal día como hoy, a estas mismas horas más o menos, hace 30 años. Yo lo recuerdo perfectamente, te recuerdo perfectamente. Un beso.

 

 

He recibido este correo por la mañana. Sin necesidad de hacer memoria siquiera –hecho que no deja de sorprenderme- puedo incluso visionarlo con los ojos abiertos.

 

Estaba en la clínica Sagrada Familia de Barcelona, donde te acababan de ingresar para someterte a una delicadísima operación. Fue la primera vez que nos vimos físicamente. Durante mucho tiempo estuvimos carteándonos y lo que no consigo recordar es quién nos presentó, cómo llegue yo hasta ti o tú hasta mí, no lo sé. Se me pierden los nombres y todos aquellos sueños literarios que entonces existían con forma de fanzines, prensa marginal y editoriales alternativas. Tú eras un muchacho azul con pijama azul y ojos azules. Rubio, limpio y tranquilo. Yo llevaba un vestido de flores y rayas rojas, lo sé porque fue el primero que hice yo misma. Morena, inquieta y nerviosa.

 

El aire acondicionado de tu habitación no funcionaba y trajeron un gran ventilador. Tu hermana me ofreció chocolatinas y bombones. Yo había leído diez veces tu primer libro: “Variaciones”, y creo que tú el mío de relatos “Por lo que hemos sido”. Tenías una letra preciosa y acostumbrabas a escribir a pluma y con tinta azul. Un trazo perfectamente semi inclinado cercano a la redondilla.

 

Me dijeron que la operación había ido bien dentro de la gravedad. Pero desde entonces, el resto de tu vida se llenó de gravedades físicas. Poco tiempo después tenías medio cuerpo paralizado. Mucho más tarde, completamente. Hoy escribes con un programa de reconocimiento de voz y eres el mismo ángel que yo conocí aquella mañana de hace treinta años. Jamás has dejado de escribir y eres un maestro. Tu último libro es de premio, y no me cansaré de repetirlo. Puede que no haya sabido decirte nunca del todo cuánto te quiero, y no hay mal que por bien no venga. Ahora quiero decírtelo, puesto que la intensidad del recuerdo permanece en mi memoria con una transparencia cristalina. Eres para siempre y siempre te he querido, te quiero y te querré.

 

 

 

Lunes, 22 de Junio de 2009 18:41 Autor: consuelogdelcid

 

  

June 29

Victoriano Crémer

 

 

AUSENCIA  VENGATIVA

(PRIMERA SOLEDAD)

 

 

¡Cuánta tristeza comprender lo último!

Felices son aquéllos que conjuran

la muerte y nada saben y no entienden

que el fin está previsto y no hay retorno.

 

Vivir es lo que importa vida mía.

Lo demás Dios dirá, si es que lo dice,

que el hombre es animal de aliento corto

y de recuerdo largo: enlaza lo pasado

y se siente en el tiempo imprescriptible.

 

(¿Cómo pudo la tierra ser poblada

sin mí, sin todos los que somos

continuación y síntesis?

                               ¿Estábamos

presentes o sólo nos soñábamos

en la inconclusa matriz de las estrellas?

¿Desearán los mundos sucesivos

contenernos en carne y hueso, en caldo

de cultivo, naciéndonos?)

                                 Dejamos

huérfano el aire del aliento nuestro,

ciega la luz de la mirada única

que los ojos ensayan,

                            sólo el camino

de la música

                y quieto el corazón.

El mundo muere sin nosotros.      

  Muere

de nuestra ausencia.

                            Es la venganza

que nos cabe aplicar por su abandono.

Tierras

         cielos

                 sabores,

tan sin fruto

faltando ya para gozarnos.

 

1972

 

 

 

De su libro Los cercos. Provincia, Colección de Poesía, 34. Diputación Provincial, León 1976

 

 

June 25

La casa vieja

 

        

PARA TUS OJOS

 

Seguro que venían de otro tiempo, como mínimo del que ya no basta nunca para haberlo perdido: árboles en llamas y la muerte que por allí rondaba llamando. Nos importaba la felicidad, tanta dicha profunda que al alba rociaba, con raros pinceles, la carne de tristeza y de angustia los taxis. A veces teníamos prisa por llegar a tus labios mayores. Un hotel abierto, una muchacha que no se acuerda de ti, el amor hecho a escondidas porque luego todo se sabe. ¿Quién te mostraba su pecho helado y las llagas tan feas por doquier? Para tus ojos se inventaron las flores del saúco, los amores muy falsos y las cinturas de avispa. O si no qué más daba.

 

 

 

 

         COSAS

 

Severamente, pero también con abundante serenidad, los amigos se han marchado para siempre. De la vida te queda su dulce matraca, y su eyaculación rigurosa. Nadie nos vio de aquella corretear buena parte del camino detrás de algo extraordinario, algo de cartón y espuma, de candor y de besos que se dan a las novias los jueves. Ahora mismo parece que va a llover y nos falta tiempo para hacer de esta tarde una hoguera triste donde quemar las horas. Nadie nos vio abrazarla tanto. Si acaso, pretendíamos buscar de soslayo un cuerpo que sirviese también para morir. ¿Por qué nadie nos dijo, entonces, que todo acabaría tarde o temprano? Hoy te duelen las manos muchísimo y alguien, para siempre, ha trancado la casa...

 

 

 

 

 

 

© 1999 - Edición digital en 2002

 

 

June 22

Elogio del proxeneta con galbana

 

En el diario El Mundo de León del jueves y firmado por Eloísa Otero:

 

 

 

 

 

EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (62) / El reto de Rabanal

June 17, 2009

 

 

EL RETO DE RABANAL

El poeta de Riello continúa escribiendo con exquisito oficio

 

 

‘Elogio del proxeneta’ no es solo un título provocador, con el que Luis Miguel Rabanal quiera dar "leña al bienpensante". No. El propio poeta de Riello explica que ese título fue una especie de "desafío o pelea" consigo mismo, a ver qué diablos sucedía. Para los fans de Rabanal, que somos muchos, es un gustazo que este libro, escrito hace casi trece años, al fin haya visto la luz en papel (búsquenlo en http://www.edicionesescalera.com/).

 

    Se trata de un texto híbrido, experimental, el diario medio apócrifo de un hombre cansado que conoció tiempos mejores, a caballo entre la prosa y la poesía. Un libro que rezuma tristeza y dolor, sí, pero también melancolía y mala leche, humor y muy poca corrección política, erotismo y ternura, fantasía y parodia… Como alguna de la poesía de Rabanal anterior y posterior a 1997, año desde el que permanece postrado por culpa de una tetraplejia. "Así y todo", dice el autor, "y con dolores", continúa escribiendo. Y no sólo con exquisito oficio, habría que añadir, sino con ese don suyo para la dulzura amarga y lúcida que impregna la memoria encadenada por el sufrimiento. (Llueve inmensamente, / como en los días útiles. / Cuando el desamparo era / inmisericorde y te amaban sin fin).

 

    Sostiene Rabanal que la discapacidad  es una "putada horrible", a secas, pero no tiene que ver con otras cosas. Escribir se ha convertido, para él, en dictar a una pantalla. Desde su blog, ‘Mas palabras para olvidar’, busca el contacto personal, de proximidad y cercanía "con el lector posible que te corrige, te insulta o te comenta o te copia".

 

    No publicaba un libro desde el 2000, pero ahora llega éste de narrativa y anuncia varios más de poesía, uno ilustrado por Amancio González y otro por Juan Carlos Mestre. Sin olvidar la edición en internet, hace un año, de un magnífico poemario: ‘Camineros, jícaras, verdugos’.

 

    "Ahora mismo, mientras aguardo la salida de dos libros de poesía, me pregunto si merecerá la pena ponerme a escribir como siempre lo hice. Y no será por culpa de las dificultades físicas, que a ésas ni caso", dice él, retándose a sí mismo una vez más.

 

 

 

 

Posted in * EL ESPEJISMO DE LA GALBANA / Una columna en EL MUNDO, Opinión, Libros, * ELO, Artículos |

 

http://islacocotero.blogsome.com/2009/06/17/el-espejismo-de-la-galbana-62-el-reto-de-rabanal/

 

 

 

June 19

Fresas

 

No lo has vuelto a pensar pero te rebasa su postura ofreciéndote amor o lo que viene a ser lo mismo, dándote más gusto. Hoy es el día en que sucederá lo previsto, de bruces hallarás lo que buscabas, su cuerpo frío y cerca de su pubis madreselvas. Hoy es el día, te soportarán sus pies y acabarás con todo, radiante porque lo obvio es idéntico artificio al de otras ocasiones y está con candelabros dispuesta ya la cena. No serán sus ojos los que aguarden como dos muchachos con avidez la hora del ensueño, ellos creen no obstante perdonar y te empaparás con ellos, mas confusamente, como si no pudieras soportar más esta llovizna, este pequeño goce que no se reproduce. Hoy es el gran día, imagina que vas a ser tú inevitable, tú también el que acaricia mejor la podredumbre para fantasear más a tus anchas con la desdicha. Esa suculenta desdicha. Amarás lo sublime, te hundirás en sus perniciosas salivas, claro que estás loco. Te toca ahora ser el turbio.

 

 

June 16

Elogio del proxeneta de nuevo en la ciudad

 

 

JUEVES 11 DE JUNIO DE 2009

Uno de los textos de Elogio del proxeneta, de Luis Miguel Rabanal, que leeré mañana.

 

 

 

7 de junio

 

"Los días de junio qué tristes. Desde la ventana contemplo los colores vivos de la gente, las faldas cortas, los bíceps irrisorios de los muchachos y me veo en el fondo de un abismo y me sé traicionado por todos y por todo. Tampoco es lo congruente escribirlo aquí. Pesan en las manos las tardes, en la boca se diluye la noche como néctar atrasado que enceguece. Quiero dormir y me nacen ampollas en los ojos.

 

Antes escribía con temor, pausadamente, vigilando que mis palabras expresaran sólo aquello que buscaba, como la primera vez que abrí un libro de Cirlot y me sudaban las horas y quería reescribir su sueño. Ahora carezco de límite alguno para ahogar mi penitencia. Ginebra, lápices mordidos, encerrado en casa, entre esas sombras que acechan en la calle La Sal, en Xagó si me adentrase todavía, más ginebra, el recuerdo de algún hijo que se perdió en octubre. Y muchachas, muchachas, muchachas, muchachas bajándose el short principalmente."

 

 

(Elogio del proxeneta, Luis Miguel Rabanal)

 

 

 

Publicado por alfaro en 20:52   13 comentarios

Etiquetas: Elogio del proxeneta/Luis Miguel Rabanal

 

 

En La Ciudad sinnombre

 

 

 

 

 

Debajo, urls (?) que tratan la presentación multitudinaria del viernes pasado...

 

http://archipaviles.blogspot.com/2009/06/fallo-fallo.html

http://alfaro-laciudadsinnombre.blogspot.com/2009/06/apuntes-para-la-presentacion-de-el.html

 

 

 

June 14

Entrevistas y asustadas

 

 

Aquí te pongo, lector amable, dos enlaces a sendas entrevistas o careos con "Elogio del proxeneta" y mi incapacidad (para escribir o para vivir, no sé yo) como telón de fondo: A y B.

 

 

June 11

Pantano de O.

 

 

Desde muy niños nos señalaban el punto exacto donde ellos ubicarían la Presa, nos tenían ya avisados sin remedio y no queríamos marchar, no sin antes explicarnos por qué era nuestra la tierra y, sobre todo, qué sucede cuando, atrás, la desolación nos informa de que no hay lugar tampoco aquí para nosotros. Nos decían que el agua anegaría un páramo hecho de cadáveres, que importaba el bien de los otros en perjuicio de la vida, tan arrasada, tan obligada a ceder, que llevábamos.

Crecimos en este carrusel de los poderes. Un fantasma aturdido refregaba nuestra boca con légamos y nos visitaba la probabilidad remota de abandonar para siempre las casas. Hubo quien murió sin comprender. Los años transcurrían y no apartábamos los ojos de aquella sombra que se levantaría entre nosotros y el pasado. Desearemos en muchas ocasiones llorar, pero sin lágrimas.

El tiempo que borra los apegos cambió de planes. Tuvimos la certeza alguna vez y  se nos fue desprestigiando la dicha, como si bastase con callarnos una palabra de más. Pasó el invierno tantas veces y pasó, demasiado fustigada, nuestra vida. Pensamos que sería suficiente con no censurar a nadie y esperar la noche. Aquel muchacho desde lejos recrimina esa duda y ya no está donde estuvo su territorio feliz.

Y quién lo sabe.

 

 

June 08

Presentación en palacio de Elogio del proxeneta

 

 

Pongo en tu conocimiento que el próximo viernes día 12 de junio, a las 20 horas, tendrá lugar en Avilés, en el Palacio de Valdecarzana (zona Ayuntamiento) y en rigurosa primicia mundial, la presentación del libro "Elogio del proxeneta" publicado recientemente en Madrid por Ediciones Escalera en su colección Trayectos. Intervendrán Fernando del Busto, periodista, Leopoldo Sánchez Torre, profesor de la Universidad de Oviedo, y M. J. Romero, escritora. Scarlett Johansson, si consigue hacerse con un hueco en su agenda y se le arregla acercarse, pronunciará también unas palabras en el acto. Por último, me consta que aquejado de una inoportuna gripe porcina, al autor no se le permitirá asistir al evento. Ni falta que hace.

 

 

 

Es más que seguro que al finalizar el sarao, siempre y cuando se ocupen más de cinco sillas del aforo, que lo dudo, se llevará a cabo una degustación del afamado percebe candasín y de la no menos aclamada parrochina de Luanco, regado todo ello con espumosa y abundante sidra de la comarca. Entre los más ruidosos se rifarán profilácticos, peluches, zapatos de tacón, misales, Cohibas, tenedores...

 

 

June 05

De vita beata

 

 

Casi a la misma hora en que Alfonso Xen Rabanal está presentando en Bilbao su novela "La Cámara de Niebla" junto a David Murders, copio para ti la última bufhada que publica en su Crónicas para decorar un vacío/Blues entre la niebla. Que disfrutes.

 

 

 

 

jueves 28 de mayo de 2009

ni trono Blues

 

 

Todo va a rachas, no me estoy volviendo vago... quizá es que pienso ahora en otras cosas, llevo ya tres años (en breve) con el blog y estoy muy cansado y algo desilusionado... a veces pienso que hay demasiados egos y muy poca comunicación... y quien sepa leerme verá que me dan por el culo los ególatras no constructivos... mi camino va por otra parte, me pasé diez años en silencio y lucho contra éste que vuelve a reclamarme... quizá es la única manera de componer música, a cada nota le sigue un silencio... no lo sé... me estoy cansado de tanta y tanta gente que sólo busca una puerta abierta en el parnaso... seguir así sería desdecirme e ir en contra de mi pensamiento... no quiero formar parte de una mera clonación de lo que desprecio... me empieza a aburrir algo, no sé... los mismos giros, la predecibilidad del menguante... yo busco crecer, abrir mi propio camino, intentar encontrarme en algún recodo del camino...

la vida es autodestrucción, quizá por ello en este ficticio primer mundo creemos estar vivos... En las relaciones humanas, quien las haya aprendido de crío en algún descampado, en la calle, no en videojuegos ni en consolas ni en este mundo virtual... siempre existe un tanteo, siempre hay alguien que rompe la distancia de seguridad animal y observa las reacciones... si el observado traga, seguirá tragando... ha perdido su terreno y se dispone a estar a merced de los caprichos del que tantea y no sólo por fuerza... Los sucesivos gobiernos de este país han tanteado al ciudadano y han visto que traga todo, y, aquí, se seguirá tragando... es lo socialmente aceptado... Aquí no merece la pena ni tan siquiera destruir, cae por su propio peso... Tengo la espalda rota de tapar grietas, de intentar ser constructivo, eso es ir a contracorriente ahora, muchacho... de mirar por el bien común a sabiendas de, muchas veces, menospreciar mis intereses... Pero que se intenten meter en mi distancia animal no lo aguanto... no he tragado en mi puta vida y, ahora, no voy a empezar a encerarme el culo... para ello me he preocupado de no tener nada social que me ate... no tengo un puto duro (ni nadie que me comprenda) ni me apoye pero no debo nada a ninguna persona física ni jurídica... eso me da la libertad momentánea de decir, cuando me salga: hasta aquí hemos llegado o, "esto es todo amigos"... respecto a las ataduras emocionales, me he preocupado muy mucho de protegerme de ellas... yo ya he purgado la mierda (bueno, la primera parte... siempre queda algún perdigón que se adhiere a los pelos del bul)... aunque pienso que la verdadera libertad es construir tu destino y sólo la vas a poder apreciar cuando no puedas mirar ya hacia delante pues no hay nada, viajero, aquí se acaba todo y no intentes mirar hacia los lados pues este último paso lo vas a dar solo... sí, como tantos y tantos a lo largo de lo que se acaba, sí... el último paso en el que mirarás hacia atrás y sólo en ese momento sabrás si eres libre y, si lo eres, lo darás convencido...

hasta que llegue ese momento, busco algún sitio en donde todavía quede algo de ilusión por construir... y en ello estoy... no sé si lo podré hacer pero me quiero najar, esto no me da ningún contraste y yo vivo de ellos... he practicado muchos años para aprender a mirar... sé ver aquello que todos tenemos delante y muchos no quieren ver... se cuenta que, antes del primer desembarco de Colón en América (no en Disney world: en América), fondearon durante un tiempo a unos cientos de metros de la costa y los indígenas no eran capaz de verlos pues no tenían ningún referente mental de aquello que tenían delante... sólo un chamán era capaz de ver las calaveras que se les avecinaban y nadie le creía... Yo no soy ningún chamán, pero si lo fuese, no vería ya nada por aquí... no sé... hace tiempo que nada me llama la atención y no me afecta mirarme en el espejo ni para bien, que lo hay y mucho, ni para mal...

sé que estoy un tanto cenizo que no cenicienta pues no creo en la realeza heredada pero sí en la construida (pero sigo siendo el rey -de mí mismo, no necesito súbditos-), debe ser algo de eso que leí el otro día en Porto sobre los Tauro (que conste que nunca me ha preocupado el tema de los horóscopos), pero estaba en un escaparate y, joder, me dio lacha ser tan predecible ciertos días, a lo mejor son las cuestas de la vida, esos días que llueven piedras sobre tu cabeza, hoy, que te parten la espalda y ya son dos meses que salgo del curro y tengo que meterme en la puta cama que no tengo suerte con los médicos o quizá nunca aprendí a llorar pa mamar, quizá por eso sí aprendí a alimentarme de lo que tiraban los demás (y no es ninguna metáfora para una parte de mi vida), en todo caso, si tragas alguna piedra te acaban pesando los cojones y eyaculas albayalde que acartona el papel higiénico en donde, a ciertas edades, empiezas a redactar el testamento de tu único cerebro...

 

bueno, hasta aquí el desbarre... necesitaba vomitar un poco... Gracias, Begoña... veo que tú también intuyes que una bronca cariñosa de vez en cuando me viene bien para salir de mi espiral... un fuerte abrazo, enhorabuena por lo que contaré aquí... en esta Niebla

...

 

 

Publicado por xen Vinalia 20:19   

Etiquetas: bufhadas 4 agujeros en la niebla

 

 

June 03

En la crónica de León no se elogia nada al proxeneta, o sí

 

 

No sé en la edición del periódico en papel, pero en la digital se podía leer ayer:

 

 

 

 

LA CRONICA DE LEON. 2 de Junio 2009.

 

Portada > Vivir

LITERATURA / Novedad

Una vida contada en zapatillas

El poeta Luis M. Rabanal realiza su primera incursión en la prosa con una parodia de los diarios

 

El poeta nacido en Riello en la actualidad. AMANDO CASADO (sin foto, claro)

Fulgencio Fernández / León

Luis Miguel Rabanal, omañés de Riello, siempre sorprende, para bien. Sorprendió como poeta con una voz bella y diferente en su irrupción en el panorama literario leonés en los años 70 y 80. Y sigue sorprendiendo, como lo acaba de hacer con su primera incursión en el mundo de la narrativa, un volumen de título sorprendente: ‘Elogio del proxeneta’, una profesión que parecía condenada a que nadie la elogiara jamás, aunque el título de Rabanal esconde mucha ironía, como las explicaciones al mismo. “No es muy normal hoy en día comprobar cómo nuestros prohombres -léase: militares, eclesiásticos, banqueros o mismamente los políticos- piden disculpas por sus muchos errores y delitos y desmanes. Mi proxeneta no tiene reparos en pedir perdón por los suyos en un par de ocasiones. Así y todo, si algo tuviese que elogiarle al pobre, digamos que podría ser su enorme humanidad, más o menos parecida a la de cualquiera, por cierto”.

Este libro nació como blog, fueron apareciendo sus textos en este espacio en la Red de Luis Miguel Rabanal, uno de los puntos de contacto con el mundo desde que “a finales de 1997, debido a la tetraplejia producida por un derrumbe doméstico, es usuario de una bonita silla de ruedas. Así y todo, y con dolores, continúa escribiendo, (si hasta el célebre programa de voz con que está dictando texto se pregunta cómo lo consigue). Se conoce que hace poco que dejó de fumar y que es bastante cabezota”, según cuenta él mismo en su biografía. Aquellos textos eran “una parodia de ciertos textos diarísticos que yo por aquellos años frecuentaba. El verdadero origen fue un divertimento para uso privado que pronto dejó de serlo cuando intervinieron algunos fisgones demasiado próximos... Alguien se lo llevó corriendo a un editor leonés que enseguida decidió ponerse manos a la obra y al final, como no podía ser de otra forma, claro, no se publicó”.

En 1997 nació el ‘elogio’. Estuvo a punto de publicarse en un par de ocasiones y ahora lo ha hecho en Ediciones Escalera. Un libro con formato de diario, irreverente, en el que el socialmente denostado proxeneta llega a tener hasta un punto de ternura. “El protagonista quiere ser metáfora o símbolo o como se quiera llamar de algo que no es únicamente la ocupación denostada del chuloputas. Lo demás forma parte consciente e inconsciente de la historia. Hay unos personajes que se comportan de manera determinada, unas situaciones más o menos verosímiles, la vida que se va anotando en un cuaderno pese a quien pese. La vida contada en zapatillas, vaya, y poco más”.

El omañés asegura que este libro le ha permitido jugar a un doble lenguaje, “mi escritura puede ser extremadamente poética cuando es preciso y cuando no, grosera o mordaz, digo yo”, algo que ha puesto al servicio de un libro diferente en el que, reconoce, “me ha dejado más de dos años sin escribir un solo poema, tal ha sido el agobio producido por Elogio del proxeneta”. Bien es cierto que los blogs ‘amigos’ siguen siendo su cordón umbilical con el mundo.

 

 

http://www.la-cronica.net/2009/06/02/vivir/una-vida-contada-en-zapatillas-37678.htm

 

 

June 01

Postales de ciudad pequeña 3

 

 

VII

Padul

 

         La ciudad no existe,

se llama de otra forma más sutil,

es humo espeso de noviembre

que borra de los desaparecidos

cualquier desolación.

Las calles se mojan de abandono

y el hombre presencia allí

su propia mansedumbre.

Sobre esta ciudad

un día

la esperanza tuvo camaradas,

amó nuestro costado con premura,

hasta fue memoria de tanta desmemoria.

Los bandidos esperan a que el rencor

mitigue las palabras,

han vuelto a darnos su desprecio.

La ciudad se llama cobardía

y vodka muy amargo

y compasión.

 

 

 

VIII

 

         Más allá de los suburbios

se hace la noche incontestable,

y el viajero con sus ojos

vacíos suplica el dolor

a quien está sobrado de cordura.

Arráncame la piel

y arrójala a los túneles del tren,

cuando la luz se manifieste y la indolencia.

Un árbol es testigo de esta dicha.

El paseante muestra su desgarro

al vagabundo y vuelve a sospechar

que es su vida el embuste

que quedaba.

 

 

May 29

Tocamientos

 

 

Ojo con esta chica, Elizabeth Garay Ordóñez. Con solamente diecisiete añitos (cumplirá dieciocho la semana que viene), ya le siguen los pasos Hiperior y Visón. Su primer libro, "Tócame las tetas antes de que nos pille mi madre", será premio Adonais de este año. Y si no, al tiempo.

 

 

 

TOCAMIENTO 8

 

 

Braulio es mi héroe.

 

Se sube a las farolas

a cogerme una estrella,

me da a fumar de su polla

con cuidado, cuando está

pequeñita

y no sabe el pobre con ella

qué hacer.

 

Braulio es mi héroe, jolín.

También Rodrigo

y Lucía

me hacen tilín.

 

 

 

 

TOCAMIENTO 15

 

 

Zacarías el viejo

me enseña

su cosa nauseabunda.

 

No temas,

me dice poco después de acabar.

 

¿Es esto la vida?

¿Una sucesión infinita

de peligros y peligros y peligros

y besos?

 

Snif.

 

 

 

Los textos se reproducen con el consentimiento paterno, supongo que falsificado previamente por la menor.

 

 

May 26

Los sueños apócrifos

 

 

 

EL PERDÓN Y LA IGNORANCIA

 

 

 

[...] sólo nos diferenciamos por el tipo de autonegación que elegimos o nos fue impuesto.

 

Juntacadáveres, Juan Carlos Onetti

 

 

Según elementos comunes a diversas crónicas, casi todas anónimas y sospechosas de plagio, la noche que inauguró el prostíbulo, Juntacadáveres compartió la vigilia de las mujeres y tuvo que ver cómo se iban arrugando sus vestidos, cómo se deshacían sus peinados mientras esperaban, en vano, al primer cliente sanmariano. A las dos en punto de la madrugada, hora del cierre, Juntacadáveres apagó el gramófono, pidió a María Bonita que lo acompañara a una de las habitaciones y despidió a las demás. Tirado sobre la colcha, pronunció la enésima justificación del fracaso y dejó que la mujer practicara sobre su cuerpo una versión abreviada del afecto. Cuando acabó, se metió entre las sábanas y, dando la espalda al mundo, durmió.

Uno de los testimonios recibidos incluye el relato de lo que soñó aquella noche. Escrito en primera persona, mecanografiado y sin duda apócrifo, en él se dice: «Los sueños tienen siempre alguna base en pensamientos débiles de la vigilia, pero los detalles son responsabilidad de Brausen. Sé que, esta vez, muchos se permitirán la burla. Allá ellos».

Siguen a esta consideración otras aún más impertinentes, y por fin comienza el relato de lo soñado:

«Me sacaron de la cama Medina y dos de sus hombres. Sin modales, con eficacia, me echaron a la calle, donde esperaba toda Santa María. Estaban, en primer término, los caballeros de la Liga de la Decencia, y a su lado, intocables, vírgenes y odiosas, las muchachas de la Acción Cooperadora con su cartel en alto: Queremos novios castos y maridos sanos. Hubo unos segundos de silencio similares a los que siguen a la contemplación de un vómito. Tras ellos, como si obedecieran la señal de un director de escena, todos comenzaron a vocear maldiciones. El boticario Barthé, consciente de la importancia que puede tener hasta el más pequeño papel en una representación, se aproximó con una corona de espinas y la hundió ceremoniosamente en mi cabeza. A continuación, el doctor Díaz Grey colocó sobre mi hombro una cruz larga y delgada. Dando por aceptable mi caracterización, el padre Bergner, con la casulla morada y un cirio en las manos, se abrió paso entre la gente. Le seguí. Todo parecía minuciosamente ensayado; solemne, desapasionado, perfecto. No quise estropearles su linda farsa y por eso, aunque mi cruz no pesaba, simulé las tres caídas que marca el protocolo. María Bonita, medio desnuda y llorosa, acudió a enjugar el sudor de mi rostro con una sábana en la que apareció la imagen de un niño olvidado. Al llegar a la plaza, bajo la estatua de Dios-Brausen, comenzaron a azotarme. No sentí nada, incluso me tuve que esforzar para que los espasmos que me producía la risa parecieran fruto del dolor. Miré al augusto jinete de bronce, que contemplaba la escena extrañado, como si no reconociera en ella su autoría, y pensé que podría escoger y deformar cualquiera de las siete famosas palabras; me permití la flaqueza del odio y opté por aquélla del perdón y la ignorancia:

—Es cierto que no saben lo que hacen —dije—, pero no tengas piedad de ninguno de ellos.

Brausen, asintiendo, respondió:

—Descuida.

Luego me arrancaron la ropa y comenzó la escena de la crucifixión. Grité, aunque tampoco eso me dolió. Ya alzado, vi en primera fila a dos hombres que murmuraban y me señalaban. Uno tenía barba y era joven; atento, servil, se dejaba ilustrar y aconsejar por el otro, un hombre muy parecido a mí, con mis mismos ojos saltones, mi terno gris, mi calva grasienta. Sin duda, sabían que yo soñaba, y debían de estar comentando los detalles de mi delirio. Iba a insultarles cuando Medina, a mis pies, sacó su pistola.

—Puedes decir tu última palabra —dijo, apuntándome al pecho.

—Mierda —le contesté—, nunca me merecisteis.

Disparó, sentí que me quedaba sin aire, empecé a boquear y desperté».

 

 

 

 

 

A Luis Miguel Rabanal

 

 

 

 

Alberto R. Torices, "Los sueños apócrifos". Los libros de Camparredonda, 5 (Serie verde). León, 2009. Ilustraciones de Silvia Álvarez López-Dóriga. Prólogo de Gregorio Fernández Castañón. Epílogo del autor.

 

 

 

May 23

Elogio del proxeneta en la ciudad

 

MIÉRCOLES 13 DE MAYO DE 2009

Elogio del proxeneta / Luis Miguel Rabanal

 

 

 

25 de abril

 

Qué descorazonador es todo. Después de haberlo hecho, uno permanece en silencio un poquito más, como si pretendiéramos callar, de cualquier modo, ese murmullo del cuerpo extrañamente quebrantado. Debí suponer que sucedería ahora, en la quietud malsana de la noche, cuando arden los taxis en las calles contiguas y mis entrañas no dejan de ser un vago recuerdo. Ella era así y la hermosura, o bien eso que con frecuencia confundimos y queremos que sea de tal forma, me la entregó de súbito desnudando su pereza y tardando con sus medias porque, protestaba con los ligueros en la mano, aún puedes esperar a que remate. Recordaba haberla visto en octubre en el café de Joro y, de aquella, mi salud no era todavía tan nefasta, ni plural en despropósitos, en daños. Qué sé yo... Lo hicimos muy deprisa, como es costumbre horrenda en ciertos sitios, y se marchó a su barrio. Querría dibujar ahora su piel sobre mi piel, detener el tiempo entre sus muslos y que se entretuviera el sueño en acercarse hasta mañana, hasta el improbable a continuación de un día. Veré si consigo terminar la copa.

 

Aparte de Charlotte, amiga fiel y platino que se tiñe, nadie hay en la Casa. Cumple de manera fenomenal con su trabajo y yo me digo que la felicidad, el engaño, será algo semejante a ese acto caliginoso que sin amor procura amor a quien lo paga. Es inocente en sus gemidos y me gusta, y por lo demás es tierna. Y su estilo, el cabal para complacer a un ogro. Dónde está de noche Virginia con sus modales delgados como su cuerpo que vale más soñarlo. Nunca volveré a dormir, lo presiento, más qué importa ya a horas tan fatídicas.

 

......

......

 

 

 

Así comienza Elogio del proxeneta, un libro que Luis Miguel escribió en el año 1996 y que estuvo a punto de ser editado en León en el año 2000. En junio de 2007 empieza a editarlo en un blog con el mismo título y al año justo lo da por concluido. Por fin Ediciones Escalera nos lo entrega en papel este 12 de mayo.

Novela escrita en forma de diario medio apócrifo, donde un proxeneta (pero no solo proxeneta) venido a menos nos cuenta, en distintos planos temporales, los últimos días de su vida. No podía ser de otro modo, es un libro en el que sobresale el lenguaje poético, lleno de situaciones surrealistas, donde realidad, ficción y sueños se funden.

 

 

Elogio del proxenta / Luis Miguel Rabanal

Ediciones Escalera, Colección Trayectos, nº 4

Madrid, 2009

 

 

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Etiquetas: Elogio del proxeneta/Luis Miguel Rabanal

 

 

 

 

En La Ciudad Sinnombre

 

 

May 20

Un poema de Cáncer de invierno

 

 

En Reza lo que sepas, hace unos días, volvieron a dejar constancia de su generosidad para conmigo con el primer poema de CDI. Yo desde aquí también se lo agradezco.

 

 

 

 

VIERNES 8 DE MAYO DE 2009

 

 

I

 

Yo tuve mi cuerpo encadenado una vez

a la probabilidad de ser angosto,

escasamente enumerable y oportuno, fui de súbito

alguien que responde a las preguntas más brutales

con el recuerdo de los días dulces, esos que acontecen

lo mismo que un fulgor nos quemará en la boca.

Pensaba en las palabras asombradas

que el atardecer hacía huir con su chaqueta beige

y bajo los árboles crecía un musgo amarillento y triste,

una forma más de la pereza,

el cisne muerto de ojos devastados.

Yo siempre creí en mi propia desolación

y habitaba un mundo descompuesto, mostrándome

su sangre o su miseria y construyendo con mis manos

todavía páginas sin rencor repletas de ternura,

pero lo que fue entonces veredicto horroroso

de las noches casi bárbaras

hoy ya ha sido disuelto en el vodka taciturno

de ciertas muchachas amigas de su placer si pasa.

A menudo me digo que enfermar es hermoso.

Quiero ahora encontrar la senda que borró la bruma

de todos los lugares que amaba, el amor

hecho de pie detrás de las casonas como un susto

y al aproximarse a mí su rostro el humo lo desplazaba

a la soledad,

al desmayo de saberse ya empedernido y roto.

Mis brazos también buscaban la saciedad

para vencer las ansias de vivir al margen de la vida,

y crecí dentro de ese engaño.

 

 

 

Luis Miguel Rabanal. Cáncer de invierno. Inst. Leonés de Cultura, 1998.

 

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Etiquetas: Poesía

 

 

May 18

Estores

 

 

Si fuera por mí, le responde él, nadie más que tú llegaría al final del verano con su cuerpo tibio y sus heridas frescas. Si fuera por mí te habría olvidado como se olvida una náusea, a ver quién da más por tan poco delito. Al dolor le falta una última indisposición para ser el rehén de mi deseo, le responde ella, nos va a sobrar la hora del ajustado narcótico porque no es legítimo el vicio a no ser que quieras utilizar mi boca para dar la matraca... Y así hasta la burla. Detrás de ellos se ocultan botellas, hay orugas que bullen, sobre las dalias se ciernen peligros, miles de peligros, no importa su edad que es tan breve como la canción del soldado que no aprendía a amar a J. Si fuera por mí, prosigue él, te habría llevado hasta la orilla de la noche, allí donde se bañan las niñas meticulosas que lloran sin piedad porque son muy felices y lo dicen a gritos, te habría comprado el juguete más dulce, ni recuerdas mi nombre. Ya no recuerdo ni siquiera tu nombre, prosigue ella, me da lo mismo tu bondad que el muñón miserable de aquel otro que mira, me suena mal tu voz, no me jodes bien, deberías soñarlo. Alguien camina cerca con pies diluidos y borran sus huellas lechuzas.

 

 

 

May 15

M. J. Romero no teme las mareas

 

 

M.J. Romero se hace más pública en Las afinidades electivas. El siguiente es uno de los poemas que allí te puedes encontrar por poco que indagues.

 

 

 

 

Nada que sé de ti

 

 

Cuanto sé de mí para esquivarte como gato faldero

y sin amo

cada madrugada una palabra tan callada

enorme en la boca oscura del silencio

hombro perpetuo en las horas del llanto tam tam

 

para reconocerme escasamente en los otros

vocablos

otros

ellos

sin quietud

de quién es el amo

de días y noches de perros salvajes

de mí no

de yo tampoco

quizá de él o de ella

que trasnocha noche tras día

en todos los sonidos palatales

quizá solo de vos

 

nada que sé de ti para aprehenderte en mis invisibles dedos

los del día tras día que sigue a tu noche

luz si me coses a tus parpados

amordesamor desamoramor

de las margaritas de tus ojos

hueco invisible en las heridas

de mi mundo

domesticado desde primera hora de la mañana

al lado del agua las manos

luego en las tazas y los vasos

y hasta en los besos

que te alcanzo

de puntillas hasta tus labios

amaestrada salvajemente al mediodía con el pan

con la sangre que el cuchillo brota de mi pulgar

hacia tus sagradas rosas de los vientos

y asciende con la sangre

hasta tu voz

para que no te toque

 

tangible sonido

el silencio de tu voz

hueco grande

grande

que llena las noches y los días

que nos siguen y nos persiguen

 

no me oigo

no

sé nada de vos.

 

(De cuanto sé de vos)

 

 
 
May 13

Hoy me ha venido

 

 

No es la primera vez, qué va. Si no recuerdo mal, a lo largo de estos treinta y dos años en una docena de ocasiones se ha repetido parecido protocolo. Sin embargo lo de hace un momento es bastante diferente. Antes me hacía cargo yo mismo del paquete con los libros para poco después comenzar a olerlos, a manosearlos con cierta fruición, incluso buscaba afanosamente esa errata indigna en la página 44. Hoy no es posible. Ella, María Jesús, se apresuró a abrir el envío, me ha mostrado los ejemplares con esa portada de agárrate que hay curva y yo me he quedado, bobo de mí, recordando aquellas mañanas en las que recibir libro nuevo representaba algo muy próximo a la maravilla. La última vez ocurrió exactamente hace nueve años y uno piensa que ya van siendo años. A lo que iba, que ahí delante me han dejado "Elogio del proxeneta", tan cerca pero tan lejos y sin siquiera poder ponerle la mano encima, coño. Y mirando de reojo que no se me escape ninguna impertinencia más...

 

 

 

Eso sí, aprovecho la ocasión para agradecer desde aquí a quienes de una u otra forma, incluso de manera reiterada, y algunos hasta de manera reiteradísima, han anunciado en sus blogs o páginas web o diarios la próxima salida del libro. Gracias a La ciudad sinnombre y a Cuanto sé de vos, a Escrito en el viento, a Consuelo García del Cid y a Nos queda la palabra, a Espirador ecléctico, a Reza lo que sepas, a Isla kokotero, a Crónicas para decorar un vacío entre la niebla, a David Murders, a Asperezas, a Hank Over, a El Comercio/La Voz de Avilés, a Escaletra, a  Peralvillo de Omaña, a Sopa de poetes, a Por si tú quieres, hoy libro, a Hola, a The Economist... GRACIAS por ello, a todas y a todos.

 

 

 

(Puedes leer o descargar las primeras páginas del Eulogio con ciertos defectos en la presentación incluidos en formato pdf. Aquí)

 

 

May 11

Buenaventura y desidias

 

 

La mano se aferraría a aquello que da placer y sin embargo se esconde en la despensa como si fueran otros quienes saben discernir el peligro, nunca él, que vagabundea la calle solitaria de la Estación y que rompe a patadas los cristales del comercio y no quiere irse.

La gitana toma entre las suyas su mano temblorosa. Reconoce tener miedo al sentir la caricia de la anciana y maldice en voz baja su aprensión, su sobresalto, cuando ella le confiesa haber visto allí algo sumamente confuso y a la par interesante. Vivirás trece años, ni uno más, y los vivirás con prontitud. En una mano se ve el infinito pero también la condena.

La línea de la vida se cruza con postillas viejas, yo te prevengo de alguien que vendrá a buscarte. A veces es verdad que uno siente tanta lástima por aquel amigo que se marchó sin anotar su dirección y, lo que es peor, sin devolver los cuentos. Parece que todos dejemos llevar algo nuestro si, a cambio, nos recuerdan.

De pie, junto a la acacia, se maravillaba el niño con la voz recia y vinosa de la adivina, se preparaba para el partido de fútbol contra los machotes de Vega y no pensaba más. ¿Acaso las palabras no tienen corazón? Y el verano, ¿no es el mes más inolvidable? Es el día de hoy y aún no nos explicamos cómo sobre el pupitre, una tarde umbría y harta, Manuel se quedó dormido.

Para siempre.

 

 

May 08

Postales de ciudad pequeña 2

 

 

IV

        

El transeúnte horrible escupe

su flema con desdén, advierte el borrón

de luz que cose sus ojos

lo mismo que un disparo.

La tristeza es seccionada de súbito

por alguien que tose y se engaña

en su sollozo.

La lluvia no golpea todavía,

no desazona su miseria,

aún es pronto para presenciar

el oxidado eco de la muerte.

El hombre ha pisado ya los bares.

¿Quién lo culpa

de tanto y tanto dolor?

No se convence y no regresa nunca.

 

 

 

V

 

         Cuerpos que huyen

y en el fangal se aferran a otro cuerpo,

exacto escalofrío que recorre

la piel de sus muslos y los rasga.

Filos por doquier para abrir las venas.

Cuerpos perfectos de muchacha

inverosímil y rendida,

vendidos al azar.

Acaso te asuste la semejanza

que te niega la tarde con la tierra

manchada de vómitos y aceite.

Cerca de ti el mar retumba confundido.

Afuera hay más cuerpos

dibujados de mugre

como el tuyo

que se abalanzan a los coches sin temor.

Aléjate del fuego y cierra bien los ojos.

La casa se estremece.

 

 

 

VI

Hospital de Caridad

 

         Blanco y gris

como el excremento de los dioses.

Paredes que encubren el dolor

intenso y ruin de los vencidos,

pasillos sucios

donde mejor acribillar la puta noche.

El desahuciado atisba entre sus muslos

y bebe de su orina con cuidado.

Y recuerda otra ciudad pero sin nombre.

Bajo su negra almohada viven grillos

que agonizan.

 

 

 

May 06

Más próximamente

 

 

Si te apetece leer, en el blog Escaletra se escribe de "Elogio del proxeneta" un poco. Además se me dice que está muy a punto el libro. Vamos, que si pudiese el Eulogio tener pies, uno lo tendría ya fuera de la imprenta. Aleluya.

 

 

May 03

Pajaroquealanochesederrama

 

 

PASEANTE DE SÍ MISMO

 

 

¿Adónde llevo yo con mi pisada

con mi patita de gozque apesadumbrado

por la diáspora?

¿En qué nieves se imprime

y añuda pétreo en sus grietas

mi pasado?

¡Échense a andar tal Vallejo al cadáver

que acucia su esperanza!

¡Váyanse lejos allá de donde caiga el disparo,

tras el montecico de basuras

que emergen de mis sueños!

 

Imprimí el sello de mis cinco dedos

saltando en juegos de epilepsia con mi mami.

Me lanzaba al aire y repicaba de gozo

al compás del grujido del volcán

para incrustarme en el barrillo.

La esperanza de volver a andar.

La esperanza de tus endemoniados juegos infantiles

con tu mami,

tu gritería en un marco de zumbidos de balas

y repetidas explosiones...

Otra vez aquí ayer, allí ahora. ¿Dónde?

Un paseo que me vuelve en mí,

al oído el crujir del grijo.

Estupor de único testigo

que se encuentre paseante de sí mismo.

 

 

 

Eloy José Rubio Carro, "Pájaro que a la noche se derrama", Centro de Estudios Astorganos Marcelo Macías, Fuenteencalada, 18. Astorga 2009

 

 

April 30

En Isla Kokotero...

 

 

(Veinte años y dos meses después de la edición de O podríamos amarnos sin que nadie se entere, col. Leonor, Diputación Provincial, Soria 1989, Eloísa Otero publica en su Isla el poema que entonces abría el volumen. Sólo una nota más, fue el último libro que escribí en Riello, aunque también es verdad que buena parte de él se escribió en Madrid, o cerca. En fin, tonterías, nostálgico que es uno.)

 

 

 

 

April 18, 2009

 

[inicios], un poema de LUIS MIGUEL RABANAL, con fotografía de molino de ANDRÉS EDO

Filed under: & POETAS DEL MUNDO. Antología en movimiento, Plásticas, * LUIS MIGUEL RABANAL, * ANDRÉS EDO

 

[Molino. © Fotografía de ANDRÉS EDO]

aquí la fotografía, por no variar, brilla por su ausencia...

 

 

 

          [inicios]

 

Cómo empezar a nombrarte las cosas.

Cómo escribir un poema

que hable de ti

y no tenga espinas, un poema

de bellos fantomas que amaron

tu boca

para que no se dijera que el amor

lo es todo.

Cómo volver a preguntarme

tu cuerpo y su fulgor

en las grietas de mis manos

que te llaman ahora

con la quejumbrosa voz de los amantes

estúpidos:

esos que llenan la buena noche

de ebriedad, de caderas, de ojos

también algo tristes.

 

 

 

LUIS MIGUEL RABANAL

(’O podríamos amarnos sin que nadie se entere’.

Premio Leonor de Poesía 1988)

 

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April 27

Tres brackets en la sopa

 

 

Para Antonio Pereira, In Memoriam. Obdulia dirá.

 

 

 

Los arzobispos no saben detrás de lo que andan. Su presunta santidad depende tanto de la cosmografía como de su apego a la opulencia. Y es que dada su propensión al infinito y a la interrupción voluntaria del lechazo, deberíamos coincidir en animarlos a que se salgan corriendo, a no tardar y de estampida, de la sala. Como unos charlatanes.

 

***

 

Los arzobispos, al igual que los zapadores y los hombres de negro, no saben detrás de lo que andan. Es de todos conocido que acostumbran a hurgar en las basuras de los otros de forma sistemática para encontrar allí pecados o si no, monedas antiguas. Son insolentes cuando se hallan en plena posesión de sus rarezas y a pesar de los pesares les conmino a que se encierren en la bodega de palacio. Como unos héroes.

 

***

 

Los arzobispos, las más arrepentidas y los operadores de astrocitomas no saben tampoco detrás de lo que andan. Ambos llevan pantalones al revés, ambos parecen ser los más indicados culpables de la crisis, no en vano quiero creer que ambos también han cumplido con creces su palabra. Sea como sea les crujen los ojos al mirar. Como unos equilibristas que conozco.